Cuba confirmó contactos con Estados Unidos para abrir vías de diálogo ante la crisis energética

El presidente Miguel Díaz-Canel reveló que las gestiones, supervisadas por Raúl Castro, buscan soluciones bilaterales en un contexto crítico por la falta de combustible.

Díaz-Canel durante un discurso en un acto de condena a la agresión militar estadounidense contra Venezuela en La Habana.

Díaz-Canel durante un discurso en un acto de condena a la agresión militar estadounidense contra Venezuela en La Habana.

El Gobierno de Cuba confirmó este viernes la existencia de conversaciones recientes con representantes de los Estados Unidos, en un giro diplomático que coincide con la esperada visita de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) a la isla para investigar un grave incidente marítimo.

El Partido Comunista de Cuba (PCC) anunció que funcionarios de la isla han sostenido intercambios con la contraparte estadounidense bajo la dirección del General de Ejército Raúl Castro Ruz y el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Según el mandatario, estos encuentros buscan soluciones por la vía del diálogo a las diferencias históricas entre ambas naciones, con el fin de identificar problemas y determinar áreas de cooperación en beneficio de ambos pueblos.

Díaz-Canel calificó el proceso como «muy sensible», desarrollado con seriedad para alejarse de la confrontación, aunque matizó que la concreción de acuerdos aún se encuentra «alejada». La parte cubana ha enfatizado que cualquier avance debe basarse en la igualdad, el respeto a la soberanía y a los sistemas políticos de cada Estado.

Cooperación tras incidente de la lancha rápida

Paralelamente a estos contactos, Cuba informó que espera la llegada de agentes del FBI para colaborar en el esclarecimiento de un suceso ocurrido el pasado 25 de febrero. En esa fecha, tropas guardafronteras cubanas interceptaron una lancha rápida procedente de EE.UU. con diez tripulantes armados a bordo, todos residentes en el país norteamericano.

El enfrentamiento resultó en cinco personas fallecidas (cuatro en el acto y una posteriormente en el hospital) y varios heridos, incluido un oficial cubano. Díaz-Canel denunció el hecho como una «infiltración armada con fines terroristas» organizada desde territorio estadounidense, desmintiendo que el objetivo fuera el rescate de familiares. Los supervivientes enfrentan ahora un proceso penal bajo cargos de terrorismo, con sanciones que podrían incluir la pena de muerte.

Contexto de presión y diplomacia

Este acercamiento se produce en un momento de particular tensión, marcado por el bloqueo de Washington a las importaciones de petróleo hacia la isla, lo que ha agravado la crisis energética local. Aunque el presidente de EE.UU., Donald Trump, había afirmado previamente la existencia de contactos, La Habana solo ha decidido confirmarlos públicamente en las últimas semanas.

Este movimiento diplomático sigue a otras acciones recientes del gobierno cubano, como la excarcelación de 51 presos tras mediaciones con El Vaticano, un gesto en el que inicialmente no se mencionó la participación de los Estados Unidos.

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