Al menos cuatro personas murieron y seis resultaron heridas cuando una lancha con bandera estadounidense fue interceptada por tropas guardafronteras cubanas, en un incidente ocurrido este miércoles a una milla náutica de la costa cubana, informó el Ministerio del Interior de Cuba (Minint). Además, el comandante de la embarcación cubana también resultó herido durante el tiroteo.
Según el Minint, la lancha rápida, con matrícula del estado de Florida (EE. UU.) FL7726SH, ingresó a aguas territoriales cubanas sin identificarse. Al aproximarse una unidad de las Tropas Guardafronteras, compuesta por cinco efectivos, para exigir la identificación de la embarcación, la lancha estadounidense abrió fuego contra los cubanos. Esto provocó la respuesta armada de las fuerzas de la isla, que dejó cuatro personas abatidas y seis heridas, las cuales fueron evacuadas y recibieron asistencia médica.
Tras el hecho, la embajada de Cuba en Estados Unidos difundió un comunicado reiterando la versión oficial del Minint y advirtiendo que la defensa de las aguas territoriales es un pilar fundamental del Estado cubano para salvaguardar la soberanía y garantizar la estabilidad regional. Las autoridades cubanas también informaron que continúan las investigaciones para el esclarecimiento total de los hechos.
Por su parte, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, indicó que su fiscalía colaborará con autoridades federales, estatales y policiales en la investigación del incidente.
“No se puede confiar en el gobierno cubano, y haremos todo lo posible para que estos comunistas rindan cuentas”, escribió en la red social X.
En tanto, un funcionario estadounidense contactado por The New York Times señaló que la embarcación formaba parte de una flotilla civil para sacar familiares de Cuba y que no pertenecía a la Marina ni a la Guardia Costera de EE. UU.
El episodio ocurre en un momento de tensión en las relaciones bilaterales, agravado tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero, y en medio de sanciones económicas y energéticas de Estados Unidos contra Cuba.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido declaraciones oficiales, aunque varios congresistas estadounidenses han solicitado una investigación inmediata para determinar la nacionalidad y el estatus de las víctimas.
Crisis energética en Cuba
En paralelo, se intensifica la crisis energética en Cuba: el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció que permitirá la venta de petróleo y gas a Cuba, siempre que las empresas garanticen que el combustible irá a manos de ciudadanos y empresas del sector privado, incluyendo actividades humanitarias.
Las transacciones que involucran, o que benefician, a cualquier persona o entidad asociada con el ejército, los servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales de Cuba, no serán cubiertas por esta política favorable de concesión de licencias, señaló la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac).
Esta medida se da tras las sanciones de Estados Unidos a Cuba y Venezuela, que dejaron a la isla en una situación crítica. Por primera vez en casi 70 años, Cuba autorizó la importación de combustible por vías privadas.
En este contexto, Canadá anunció el envío de 8 millones de dólares canadienses (US$6,7 millones) en ayuda alimentaria, destinada a través de agencias de la ONU para evitar el canal directo con el gobierno cubano.
Por su parte, México envió un segundo paquete humanitario con 1.193 toneladas de suministros, incluyendo frijoles, leche en polvo y otros alimentos, tras haber enviado previamente más de 814 toneladas en febrero.
La crisis económica y energética en Cuba, agravada por el endurecimiento del embargo estadounidense, la reducción de envíos de petróleo desde Venezuela y México, y la producción local insuficiente (solo el 40% del combustible necesario), ha generado apagones severos, escasez de alimentos y medicamentos, y ha afectado sectores clave como el turismo y la aviación.
A pesar del respaldo simbólico de aliados como Rusia y China, la isla sigue extremadamente vulnerable a bloqueos externos.
