De la Espriella promete “mano de hierro” tras atentado en Colombia

El mandatario colombiano convocó "un consejo de seguridad", que contará con su presencia, para abordar el ataque con bomba que dejó un muerto.

De la Espriella promete “mano de hierro” tras atentado en Colombia

El presidente colombiano, Abelardo De la Espriella.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, prometió perseguir “con mano de hierro” a los autores del atentado con un auto bomba atribuido a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), ocurrido en una estación de policía cercana a la frontera con Venezuela. El episodio dejó un civil muerto, 11 heridos y parte del edificio destruido, según informaron autoridades locales.

“Vamos a perseguir con mano de hierro a quienes atenten contra los colombianos hasta capturarlos, desmantelar sus estructuras y devolverles la tranquilidad a nuestras comunidades”, advirtió De la Espriella en la red social X.

El ataque ocurrió poco antes de la medianoche en el municipio de Los Patios, en el departamento de Norte de Santander, en medio de una de las peores olas de violencia de la última década en el país, que es además el mayor productor de cocaína del mundo.

De la Espriella anunció además que convocó a “un consejo de seguridad con toda la cúpula de la fuerza pública”, al que asistirá “personalmente”.

El hombre fallecido tenía 23 años y era de nacionalidad venezolana, según indicó en declaraciones radiales el coronel Jimmy Belalcázar, comandante de la Policía local, quien atribuyó la colocación de la bomba a la guerrilla del ELN.

Entre los heridos hay dos policías. Uno de los uniformados sufrió la mutilación de la pierna izquierda, mientras que el otro resultó afectado por las esquirlas provocadas por la explosión.

El vehículo cargado con explosivos detonó a las 23.15 del lunes (04.15 GMT del martes), según un comunicado de la Policía Metropolitana de Cúcuta, capital de Norte de Santander y área a la que pertenece Los Patios.

“La Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, adelanta las labores de investigación criminal, inteligencia y policía judicial encaminadas a establecer las circunstancias de esta cobarde acción terrorista, así como identificar y judicializar a los responsables”, indicó el comunicado.

La onda expansiva de la explosión causó además daños en varios locales comerciales y viviendas ubicadas sobre la avenida principal de Los Patios.

Este nuevo atentado no corresponde a un hecho aislado. El pasado 31 de julio, al menos ocho policías y otras tres personas resultaron heridas por la explosión de un vehículo bomba cerca del comando de la Policía de Norte de Santander, en Cúcuta.

En Norte de Santander, y en especial en la convulsa región del Catatumbo, operan distintos grupos armados ilegales, entre ellos la guerrilla del ELN y el frente 33 de las disidencias de las FARC.

Asimismo, el ataque en Los Patios tuvo lugar el mismo día en que el presidente De la Espriella anunció la muerte de al menos 20 miembros de una disidencia de las FARC durante un bombardeo militar en el departamento del Guaviare, en el centro-sur del país.

“La Operación Militar Azarías deja hasta el momento 27 integrantes de la estructura Carolina Ramírez afectados: 20 muertos en desarrollo de operaciones militares, cinco capturados y dos menores recuperados”, expresó el mandatario en la red social X.

De la Espriella informó que la operación contra el Estado Mayor Central (EMC), grupo que lidera Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, el hombre más buscado del país, había dejado ocho muertos, entre ellos el jefe del Frente Carolina Ramírez, alias El Tigre, quien ya fue “plenamente identificado mediante prueba dactiloscópica”.

Durante la operación, las autoridades incautaron 26 fusiles, cuatro ametralladoras, tres pistolas, diez equipos de campaña y 13 chalecos, precisó.

“Este golpe afecta las capacidades militares, logísticas y financieras de la organización y debilita su control sobre los corredores del narcotráfico. A Mordisco y a sus estructuras: la ofensiva continúa. Vamos por sus cabecillas, sus hombres, sus armas y sus finanzas criminales. No tendrán territorio seguro para esconderse”, agregó.

Desde que asumió el poder el 7 de agosto, De la Espriella planteó un cambio en la política de seguridad del Estado, en la que prioriza la contundencia del poderío militar por encima del diálogo con los grupos armados que promovió su antecesor, Gustavo Petro (2022-2026), mediante la política de “paz total”.

De la Espriella materializó la noche del domingo ese cambio al confirmar que dio por terminadas las conversaciones con tres grupos armados ilegales, iniciadas por Petro, al considerar que esas organizaciones no tienen voluntad de paz.

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