La Policía Nacional de Ecuador detuvo este jueves a Luisa González, ex candidata presidencial y referente del correísmo, en el marco de una investigación por presuntas irregularidades en el financiamiento de la campaña electoral de 2023, en la que resultó electo el actual mandatario, Daniel Noboa.
La dirigente fue aprehendida en la localidad de Canuto, en la provincia de Manabí, donde se crió y reside. Según medios internacionales, el operativo estuvo a cargo de agentes enviados desde Quito y formó parte de un despliegue conjunto entre las fuerzas de seguridad y la Fiscalía, que incluyó tres órdenes de detención por presunto lavado de dinero en las provincias de Manabí y Pichincha.
La causa, denominada “Laberinto”, investiga supuestas irregularidades en el financiamiento político y los gastos de publicidad electoral durante la campaña presidencial de 2023. De acuerdo con la información difundida sobre el expediente, la pesquisa se centra en presuntas inconsistencias en los aportes recibidos y en el origen de los fondos utilizados.
En paralelo, González enfrenta otra investigación, conocida como “Caja Chica”, por un presunto delito de delincuencia organizada con fines de lavado de dinero. El expediente indaga el supuesto ingreso y uso de dinero en efectivo procedente de Venezuela durante los comicios de 2023.
La detención provocó una reacción inmediata del ex presidente Rafael Correa (2007-2017), referente del movimiento Revolución Ciudadana, al que pertenece González. A través de sus redes sociales, el ex mandatario cuestionó el procedimiento y expresó su respaldo a la dirigente.
“Apresaron a Luisa González. ¡YA BASTAAA!!!! Ecuador Vencerá”, manifestó Correa en un mensaje publicado en la red social X.
Desde el correísmo denuncian una persecución política vinculada al Gobierno de Noboa, mientras que las investigaciones judiciales apuntan a presuntas irregularidades en el financiamiento de las actividades electorales del movimiento.
El caso se desarrolla, además, en un escenario de tensión política a poco más de un mes de las elecciones locales previstas para el 29 de noviembre. En marzo, el Tribunal Contencioso Electoral suspendió a Revolución Ciudadana a pedido de la Fiscalía, una medida que le impidió participar en esos comicios.
Tras la suspensión de su espacio político, González intentó inscribir su candidatura a la Prefectura de Manabí con el respaldo de Pachakutik, un partido de orientación indigenista, pero no logró formalizar su postulación.
