La Justicia de Estados Unidos presentó una nueva acusación contra el depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, a quienes señala por conspiración para cometer torturas. Los nuevos cargos se suman al proceso judicial que la pareja enfrenta en Nueva York desde su detención.
La Fiscalía sostiene que ambos pusieron en práctica una estrategia de “represión y torturas” para mantenerse en el poder. En particular, describe presuntos abusos contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses. El escrito detalla presiones, descargas eléctricas y amenazas contra familiares, entre otras prácticas.
Según la acusación, los abusos de las autoridades venezolanas contra ciudadanos estadounidenses aumentaron a medida que se intensificaba la retórica de Washington contra Caracas.
Uno de los casos mencionados, identificado como “víctima 7”, corresponde a un ciudadano estadounidense que habría sido torturado tras ser “acusado falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro”.
De acuerdo con los fiscales, el ex mandatario habría ordenado su detención y traslado a los servicios de inteligencia militar. Posteriormente, el hombre habría sido golpeado y sometido a repetidas descargas eléctricas durante su reclusión.
Paralelamente, los fiscales afirman que Maduro amenazó personalmente con matar al hijo de otro detenido como forma de tortura psicológica.
Por su parte, Flores, en su antiguo rol de procuradora general, habría contribuido a desarrollar el sistema de represión y ordenado torturas contra personas específicas, según la acusación.
El supuesto objetivo era “reprimir y castigar a la oposición política, silenciar la disidencia (…), preservar y proteger el poder y la autoridad de los miembros de la conspiración, e intimidar, hostigar y neutralizar a sus oponentes, incluso mediante secuestros”.
El documento judicial también señala que, en distintas ocasiones, la tortura habría sido utilizada luego de las manifestaciones antigubernamentales de 2014 con el objetivo de intimidar a los opositores políticos.
Además, menciona diferentes casos de ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. Uno de ellos, arrestado en 2022, habría sufrido golpes y descargas eléctricas en los genitales; mientras que otro, detenido en 2025, habría sido golpeado durante dos días.
“No nos detendremos ante nada para lograr justicia para las víctimas de delitos violentos, en particular para las víctimas estadounidenses que han sufrido tratos crueles en el extranjero”, declaró Jamie McDonald, fiscal federal de Nueva York, durante una conferencia de prensa.
El pedido de arresto domiciliario
En paralelo, la Justicia estadounidense rechazó una solicitud presentada por la defensa de Flores para que su detención fuera reemplazada por un arresto domiciliario.
Los abogados de la esposa de Maduro aseguraron que la ex primera dama de Venezuela sufre un deterioro progresivo de su salud cardíaca, que se habría agravado durante sus meses en prisión, donde comparte unidad con más de 40 reclusas.
Sus defensores argumentaron que Flores, próxima a cumplir 70 años, perdió 11 kilos en prisión, sufrió cicatrices durante su captura y padeció un infarto menor en julio.
“Si de algo sirve, su aspecto hoy no es peor, y tal vez incluso sea algo mejor, que cuando me reuní con ella por primera vez en la audiencia de lectura de cargos” del pasado 5 de enero, señaló el juez Alvin Hellerstein al referirse al pedido de la defensa.
Los fiscales también se opusieron a la solicitud y señalaron que Flores recibe atención médica adecuada y que su salida del recinto representa un riesgo “extremo” de fuga y de posible intimidación de testigos.
Nuevos cargos contra Flores
Además, la Fiscalía extendió a Flores la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo, que hasta ahora solo pesaba contra Maduro.
Los acusados “se unieron, conspiraron, confabularon y acordaron, de forma intencionada y a sabiendas, entre sí y con otras personas, infringir el artículo 960a del título 21 del Código de los Estados Unidos”, que castiga el narcoterrorismo, sostiene el escrito de la Fiscalía.
Antecedentes y fecha de juicio
Maduro fue capturado en su casa en enero junto a Flores mientras tropas estadounidenses bombardeaban Caracas.
Desde allí, ambos fueron trasladados al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, bajo cargos de narcotráfico. Los dos se declaran inocentes de los delitos que se les imputan, mientras que Maduro se califica a sí mismo como un “prisionero de guerra”.
Su defensa invoca la inmunidad que le corresponde en tanto jefe de Estado para intentar dejar sin efecto un proceso judicial que considera irregular, debido a la falta de competencia de Estados Unidos para juzgarlo.
El juicio contra la pareja debe comenzar el 1 de junio de 2027.
