El papa León XIV recibió el alta tras la operación del tumor pulmonar

El pontífice de 71 años dejó el Hospital Gemelli de Roma cuatro días después de la cirugía en la que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho. El Vaticano mantiene por ahora los preparativos de la gira por Sudamérica.

El papa León XIV recibió el alta tras la operación de un tumor pulmonar

El papa León XIV recibió el alta hospitalaria este sábado tras la operación en la que le extirparon un tumor maligno del pulmón, informó la Santa Sede. El pontífice de 71 años dejó el Hospital Gemelli de Roma, donde fue internado el martes, y su regreso al Vaticano estaba previsto para primera hora de la tarde.

La decisión médica se tomó después de los análisis de sangre, una radiografía de tórax realizada esta mañana y la evaluación de su cuadro clínico. En el parte difundido previamente, los médicos Luigi Carbone, médico personal del Papa, y Stefano Margaritora, jefe de cirugía torácica del hospital, habían señalado que el pontífice «reunía las condiciones» para dejar el establecimiento. Los estudios «confirmaron una mejora sostenida en su estado general», según el boletín firmado por ambos profesionales.

La intervención se había anunciado inicialmente para extraer un nódulo pulmonar. Durante la cirugía se confirmó que se trataba de un adenocarcinoma, una posibilidad que los profesionales ya contemplaban a partir de los estudios preoperatorios. Para retirar el tumor, se extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho.

El viernes, León XIV había celebrado misa en una capilla improvisada en el décimo piso del Gemelli y las primeras imágenes difundidas después de la operación lo mostraron de pie y sin asistencia. Según la información difundida por el Vaticano, también había retomado sus actividades cotidianas con autonomía, se reunió con su jefe de gabinete y continuaba con las sesiones de fisioterapia respiratoria.

La Santa Sede confirmó que este domingo 18 de octubre rezará el Ángelus desde la ventana de los aposentos papales. Será su primera actividad pública desde la internación; el domingo anterior había utilizado ese mismo encuentro con los fieles para anunciar que se sometería a la operación. La previsión es que retome su agenda el miércoles 21 de octubre, aunque si la mejoría lo permite podría comenzar antes con algunas audiencias y un ritmo de actividad más reducido, siempre bajo supervisión médica.

El alta no equivale a una definición sobre el viaje a Sudamérica. Todavía se espera el informe detallado de anatomía patológica, que permitirá determinar si necesita un tratamiento adicional y cuáles serán los próximos pasos de su recuperación. Esos resultados serán centrales para evaluar si la gira puede mantenerse, requiere modificaciones o debe postergarse. Hasta el momento, no se comunicó una decisión definitiva sobre cambios en el recorrido.

En paralelo, el Vaticano aseguró que continúan los preparativos para la gira prevista del 6 al 17 de noviembre, con inicio en Uruguay y posteriores escalas en la Argentina y Perú. «Los preparativos siguen», afirmó un portavoz de la Santa Sede. El capítulo argentino está programado desde el 8 de noviembre. Días atrás, el cardenal Parolin había recalcado que todo «dependerá de cómo van las cosas».

Entre los factores a considerar para el viaje figuran la cantidad de vuelos, la exigencia de las actividades, los desplazamientos a zonas de altura en Perú y el contacto con multitudes. También se planteó la necesidad de evaluar la exposición a infecciones respiratorias durante la recuperación. El pontífice llegó a la intervención con buen estado físico, según se indicó, aunque la evaluación del viaje dependerá de su evolución y de las indicaciones del equipo médico.

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