Estados Unidos y Cuba abren un canal de diálogo en plena escalada de sanciones

El presidente Donald Trump confirmó contactos con la isla, que atraviesa una profunda crisis energética.

Estados Unidos y Cuba abren un canal de diálogo en plena escalada de sanciones

Mientras se pone en camino a China, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que hablará con Cuba, sin ofrecer más detalles.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes el inicio de conversaciones con Cuba en medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa la isla, aunque el diálogo se produce en paralelo con una fuerte escalada de sanciones y presiones de Washington sobre el gobierno cubano.

“Ningún republicano me ha hablado jamás sobre Cuba, que es un país fallido y que solo se dirige en una dirección: ¡hacia abajo! Cuba está pidiendo ayuda, y vamos a hablar”, escribió Trump en su red social Truth Social antes de partir rumbo a China. Más tarde, el mandatario confirmó que el gobierno cubano solicitó asistencia formal ante el agravamiento de la situación interna. “Pide ayuda y vamos a hablar”, insistió.

Se trata de la primera vez que Trump reconoce públicamente contactos directos con La Habana, luego de que Cuba confirmara el pasado 21 de abril la realización de un “encuentro” bilateral en la capital cubana.

El anuncio ocurre mientras Washington mantiene una ofensiva económica sobre sectores estratégicos de la isla. La semana pasada, la administración estadounidense sancionó al conglomerado militar cubano Gaesa y a la minera Moa Nickel, empresa con participación canadiense, con el objetivo de restringir el ingreso de divisas al régimen.

El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos continuará aumentando la presión hasta que Cuba implemente reformas políticas y económicas. “Continuaremos tomando medidas”, advirtió.

Las sanciones ya comenzaron a impactar en el sector privado extranjero. La compañía canadiense Sherritt International anunció su retiro de operaciones, mientras Washington busca aislar financieramente a sectores vinculados con la energía, la defensa y las finanzas cubanas.

En paralelo, la crisis energética en la isla se profundiza. Este martes, los apagones afectarán al 61% del país, según informó la estatal Unión Eléctrica (UNE). En varias provincias fuera de La Habana, los cortes de luz superan las 20 horas consecutivas.

La situación se agravó desde enero, cuando Estados Unidos bloqueó el suministro de petróleo hacia la isla. Cuba necesita alrededor de 100.000 barriles diarios para cubrir su demanda energética, pero su producción nacional apenas alcanza los 40.000. El resto dependía históricamente de importaciones externas que ahora quedaron prácticamente interrumpidas.

Actualmente, ocho de las 16 unidades termoeléctricas del país están fuera de servicio por averías, mientras expertos independientes estiman que Cuba necesitaría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reconstruir su deteriorado sistema eléctrico.

En medio de este escenario, Trump llegó incluso a deslizar semanas atrás la posibilidad de enviar el portaaviones USS Abraham Lincoln al Caribe, en una muestra de presión adicional sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel.

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