El Parlamento Europeo decidió frenar el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur al habilitar una consulta al Tribunal de Justicia de la UE para que determine si el convenio respeta los tratados del bloque comunitario. La resolución fue aprobada por un margen estrecho: 334 votos a favor y 324 en contra.
La medida implica un nuevo obstáculo para la entrada en vigencia del acuerdo, firmado formalmente el fin de semana en Asunción, Paraguay, pero aún pendiente de varios pasos institucionales clave. Con esta decisión, el proceso podría demorarse varios meses hasta que la Justicia europea emita un pronunciamiento.
Las divisiones internas dentro de la Unión Europea fueron determinantes. Ante la falta de consenso, el Consejo europeo optó por dividir el capítulo arancelario del institucional, una maniobra que generó resistencias, especialmente por parte de Francia, uno de los países que más objeciones presentó al tratado.
Finalmente, el Parlamento resolvió trasladar la controversia al ámbito judicial, habilitando al Tribunal de Justicia a analizar la legalidad del procedimiento adoptado y su compatibilidad con los tratados fundacionales del bloque de 27 países.
En la Argentina, el presidente Javier Milei incluyó la aprobación del acuerdo Mercosur-Unión Europea dentro del temario de sesiones extraordinarias del Congreso. Sin embargo, para que el convenio tenga plena vigencia, también deberá ser ratificado por los parlamentos de todos los países miembros plenos del Mercosur.
