El régimen venezolano hizo efectiva este domingo la excarcelación del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, una de las figuras más relevantes del antichavismo, quien había permanecido más de ocho meses privado de su libertad por motivos políticos. La medida se produce en un contexto de fuerte presión internacional y en medio del debate legislativo sobre una posible ley de amnistía para presos políticos en el país.
La noticia fue dada a conocer por su hijo, Ramón Guanipa, a través de un mensaje publicado en la red social X, en el que expresó el alivio de la familia tras un prolongado período de separación forzada.
“Anuncio que mi papá fue liberado hace minutos. Luego de más de ocho meses de injusta prisión y más de un año y medio separados, toda nuestra familia podrá abrazarse de nuevo pronto”, escribió.
No obstante, el mensaje mantuvo un tono de reclamo institucional al advertir que “todavía hay cientos de venezolanos injustamente encarcelados” y exigir la liberación inmediata, plena e incondicional de todos los presos políticos.
Guanipa, ex diputado y ex vicepresidente de la Asamblea Nacional, es uno de los dirigentes más cercanos a la líder opositora María Corina Machado y una de las voces más críticas del chavismo. Fue detenido en la madrugada del 23 de mayo de 2025, durante un operativo de las fuerzas de seguridad en Caracas, mientras se encontraba en la clandestinidad desde las elecciones presidenciales de julio de 2024, en las que la oposición mayoritaria denunció fraude electoral tras la proclamación de Nicolás Maduro como ganador.
El anuncio de su captura fue realizado por el ministro del Interior, Diosdado Cabello, quien lo presentó como uno de los supuestos “jefes” de una “red terrorista” que, según el régimen, planeaba sabotear procesos electorales y desestabilizar al gobierno.
En televisión estatal se difundieron imágenes del dirigente esposado, con chaleco antibalas y rodeado por agentes encapuchados de la Policía Nacional Bolivariana, una puesta en escena que fue duramente cuestionada por la oposición y por organismos de derechos humanos.
Organizaciones nacionales e internacionales denunciaron que la detención de Guanipa fue arbitraria y políticamente motivada, enmarcada en una ola represiva que incluyó el arresto de más de 70 personas, entre activistas, dirigentes opositores y ciudadanos extranjeros. Durante los primeros días de su detención, el dirigente permaneció incomunicado, sin acceso inmediato a su familia ni a abogados de confianza, lo que agravó las denuncias sobre violaciones al debido proceso.
Tras recuperar su libertad, Guanipa difundió un video en sus redes sociales en el que confirmó su excarcelación y dejó un mensaje político. “Aquí estamos, saliendo en libertad después de año y medio, diez meses escondidos y casi nueve meses detenido. Hoy estamos saliendo en libertad. Mucho que hablar acerca del presente y del futuro de Venezuela. Siempre con la verdad por delante”, expresó, anticipando un rol activo en el debate político que atraviesa el país.
La excarcelación fue celebrada por María Corina Machado, quien destacó la resistencia del dirigente y reiteró su reclamo por los presos políticos. “Mi querido Juan Pablo, contando los minutos para abrazarte. Tú eres un héroe y la historia lo reconocerá siempre. ¡Libertad para todos los presos políticos!”, publicó en X.
A su vez, la líder opositora volvió a insistir en la necesidad de garantías reales de seguridad y libertad para todos los dirigentes perseguidos por razones políticas.
La liberación de Guanipa se inscribe en un proceso de excarcelaciones anunciado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, quien hace un mes informó la revisión de casos de personas detenidas por razones políticas. Este proceso se da en paralelo a la primera discusión parlamentaria del proyecto de Ley de Amnistía, una iniciativa que busca otorgar beneficios a opositores encarcelados y que es observada de cerca por la comunidad internacional.
Según datos de la principal coalición opositora, al menos 391 presos políticos fueron liberados desde el 8 de enero, mientras que la ONG Foro Penal contabiliza 383 excarcelaciones verificadas. Por su parte, el Gobierno venezolano sostiene que desde diciembre de 2025 se concedieron medidas cautelares a unas 895 personas, aunque no ha difundido listados oficiales que permitan verificar los casos.
Analistas consideran que la salida de Guanipa de prisión constituye un gesto político clave del oficialismo en el marco de eventuales negociaciones, aunque la oposición advierte que las liberaciones parciales no sustituyen una solución estructural. En ese sentido, remarcan que la normalización institucional, el respeto al Estado de derecho y la liberación total de los presos políticos siguen siendo condiciones indispensables para avanzar hacia una salida democrática a la crisis venezolana.
