El Gobierno de Francia endureció las restricciones a las manifestaciones tras los graves disturbios registrados el 17 de octubre en distintas ciudades del país. El presidente Emmanuel Macron anunció que las autoridades podrán prohibir las concentraciones que no estén convocadas por organizaciones sindicales cuando consideren que existe riesgo para el orden público.
La decisión se conoció luego de una reunión del mandatario con responsables de la seguridad interior. Además, Macron convocó a un Consejo de Defensa para este viernes, con el objetivo de definir nuevas medidas para contener la violencia y recuperar la tranquilidad en las calles.
En París, las autoridades habilitaron para este sábado una marcha sindical entre las plazas de la Bastilla y de la Nación, impulsada, entre otras organizaciones, por la Confederación General del Trabajo (CGT). Sin embargo, rechazaron el recorrido propuesto hacia la zona de la Ópera.
La situación es más restrictiva en Lyon, donde se prohibieron todas las manifestaciones previstas para esa jornada. Según informó France 24, el Ministerio del Interior también dispuso un operativo de seguridad con un 20% más de efectivos policiales y gendarmes que el desplegado el 17 de octubre, con apoyo de militares y unidades de élite.
Macron busca recuperar el orden público
El presidente francés sostuvo que la recomendación general es evitar las manifestaciones durante los próximos días, con el propósito de impedir nuevos enfrentamientos. En sus declaraciones, atribuyó los episodios del sábado pasado a grupos organizados de extrema izquierda y afirmó que algunos de ellos buscaron desestabilizar las instituciones republicanas.
Macron calificó aquellos hechos como acciones de extrema peligrosidad, marcadas por un alto nivel de violencia y planificación. También aseguró que el Gobierno mantendrá una posición firme frente a quienes participaron de los disturbios.
Entre las medidas contempladas mencionó la posibilidad de establecer toques de queda, prohibiciones de concentraciones y otras restricciones destinadas a garantizar la seguridad. En paralelo, el Ejecutivo mantiene contactos con dirigentes políticos y sindicales para coordinar respuestas ante la crisis.
El Gobierno busca sostener el diálogo
Pese al endurecimiento de las medidas de seguridad, Macron afirmó que el diálogo debe continuar sobre los reclamos sociales que dieron origen a las protestas, en particular las demandas de los jóvenes.
En ese marco, para el lunes está prevista una reunión con organizaciones estudiantiles, docentes, sindicatos, representantes empresariales, autoridades territoriales y parlamentarios. La convocatoria apunta a mantener las conversaciones sobre las reivindicaciones sociales en medio de la tensión.
Los disturbios del 17 de octubre se produjeron en el contexto de manifestaciones contra el aumento del costo de vida y derivaron en episodios de violencia, destrozos y saqueos en distintas localidades francesas.
Mientras tanto, la Justicia continúa investigando los hechos para identificar a los responsables y determinar el grado de participación de cada uno. Según lo informado por Macron, miles de personas fueron detenidas y cientos quedaron encarceladas en relación con los incidentes.
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