La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó la muerte del jefe naval tras la ofensiva de EE.UU. e Israel

El militar era señalado por Israel como el cerebro detrás del minado y bloqueo del estrecho de Ormuz.

La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó la muerte del jefe naval tras la ofensiva de EE.UU. e Israel

Alireza Tangsiri, el jefe naval de la Guardia Revolucionaria.

La Guardia Revolucionaria de Irán oficializó el fallecimiento del almirante Alireza Tangsiri, comandante de su Armada, como consecuencia de las graves heridas sufridas durante una incursión militar conjunta llevada a cabo por fuerzas estadounidenses e israelíes el pasado 28 de febrero.

La noticia, difundida a través de la agencia oficial de noticias Tasnim, llega en un momento de extrema volatilidad regional, justo cuando se mantenían diálogos diplomáticos entre Washington y Teherán para reactivar un posible acuerdo nuclear.

El comunicado oficial describe a Tangsiri como un «almirante mártir» y detalla que su deceso se debió directamente a la gravedad de los impactos recibidos durante el ataque en territorio iraní, el cual también provocó la destrucción de infraestructuras críticas y, según la versión de la Guardia Revolucionaria, el derribo de una aeronave de combate de Estados Unidos. Aunque las autoridades israelíes habían adelantado la información sobre su fallecimiento hace cuatro días, la confirmación definitiva por parte de Teherán se produjo este 30 de marzo.

La pérdida de Tangsiri se enmarca en una ofensiva de gran escala que, según los reportes citados, ha dejado un saldo superior a las 1.500 víctimas fatales en Irán. Este episodio de violencia ha golpeado severamente a la cúpula del poder, cobrando la vida de figuras centrales como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib.

Alireza Tangsiri era considerado una pieza fundamental en la estructura militar iraní, siendo responsable del diseño de la defensa costera y del fortalecimiento del escudo defensivo en islas estratégicas. Bajo su liderazgo, la Armada intensificó la vigilancia y el control en el estrecho de Ormuz, un punto neurálgico por donde transita una parte considerable del comercio mundial de petróleo.

Se le atribuye haber liderado operaciones destinadas a desbaratar las estrategias de potencias extranjeras, incluyendo la escolta de petroleros y episodios previos de captura de infantes de marina estadounidenses y británicos.

Tras el anuncio del deceso, las fuerzas iraníes advirtieron que la ausencia del comandante no debilitará su postura estratégica, asegurando que «cada combatiente es un Tangsiri» y que el frente militar continuará con mayor fuerza. Las autoridades han prometido mantener una gestión «decisiva y constante» en el estrecho de Ormuz y han advertido que podrían desarrollarse acciones inesperadas y respuestas «más contundentes» en las próximas semanas como represalia por la ofensiva sufrida.

Salir de la versión móvil