En un clima de máxima tensión en Oriente Medio, el excomandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), Mohsen Rezaei, lanzó una dura advertencia contra quienes intenten vulnerar la infraestructura iraní. El actual miembro del Consejo de Discernimiento aseguró que la reacción de su país superará la ley del talión: si hay un ataque, la respuesta de Teherán no será «ojo por ojo», sino «cabeza por ojo».
Durante una entrevista con la cadena estatal IRIB, el funcionario pronosticó que los atacantes «quedarán paralizados y se ahogarán en el Golfo Pérsico». Según Rezaei, esta determinación cuenta con el respaldo total de las fuerzas armadas y es una decisión firme del Líder Supremo, Mojtaba Khamenei.
Exigencias para el cese del conflicto con Estados Unidos
Pese a las amenazas, Rezaei mencionó que Irán y Estados Unidos han mantenido diálogos que calificó como “muy buenos y productivos” para resolver las hostilidades. Sin embargo, aclaró que la guerra de desgaste continuará hasta que Washington cumpla con una serie de demandas estrictas.
Entre los puntos innegociables para Teherán se encuentran:
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La reparación económica completa por daños previos.
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El levantamiento total de las sanciones financieras.
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Garantías explícitas de no injerencia en los asuntos internos del país.
Estas declaraciones surgen poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, desistiera de su amenaza inicial de atacar centrales eléctricas iraníes en un plazo de 48 horas.
El respaldo diplomático y la postura del Presidente
Por su parte, el mandatario iraní, Masoud Pezeshkian, defendió la posición de su nación durante una comunicación telefónica con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif. Según un comunicado oficial publicado en la página de la Oficina del Presidente, Pezeshkian calificó las acciones de EE. UU. e Israel como una «guerra ilegal».
El presidente recordó que Irán no inició el conflicto y denunció que las agresiones militares ocurrieron en medio de negociaciones nucleares, resultando en la muerte del anterior líder supremo, Ali Jamenei, además de bajas civiles y militares. “La inseguridad impuesta en el estrecho de Ormuz es consecuencia directa de la agresión militar de Estados Unidos e Israel”, sentenció el jefe de Estado.
El rol de Pakistán en la crisis regional
Ante la consulta sobre los últimos acontecimientos, el primer ministro paquistaní expresó su solidaridad con el pueblo iraní. Shehbaz Sharif transmitió sus condolencias por la pérdida de altos mandos y civiles, subrayando el apoyo histórico de su país hacia la nación vecina.
“Pakistán siempre ha estado y estará al lado del Gobierno y la nación iraní”, afirmó Sharif, según reportes de la agencia Xinhua citados por la Agencia Noticias Argentinas. El mandatario paquistaní también elogió la gestión de Irán para permitir el tránsito seguro de buques por el estrecho de Ormuz y llamó a un esfuerzo regional conjunto para recuperar la estabilidad y la paz duradera.
