Las fuerzas armadas de Israel iniciaron este lunes una serie de operaciones terrestres “selectivas” contra posiciones del movimiento armado Hezbolá en el sur del Líbano, en un nuevo episodio de la escalada militar que sacude a Oriente Medio.
Según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), las tropas avanzaron hacia bastiones del grupo libanés con el objetivo de neutralizar amenazas en la zona fronteriza y reforzar la seguridad de las comunidades israelíes del norte.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, sostuvo que la ofensiva busca eliminar infraestructura considerada hostil en aldeas cercanas a la frontera. Además, advirtió que el país podría atacar al secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, si el conflicto continúa escalando.
El funcionario también señaló que cientos de miles de residentes del sur del Líbano que evacuaron sus hogares hacia zonas al sur del río Litani no podrán regresar hasta que las localidades israelíes del norte estén completamente aseguradas.
La operación militar comenzó al amanecer con el avance de tropas israelíes, respaldadas por tanques Merkava, vehículos blindados y apoyo aéreo. Las fuerzas se dirigieron principalmente hacia las ciudades de Khiam y Aitaroun, además de otras localidades cercanas a la frontera.
De acuerdo con fuentes de seguridad, la incursión fue acompañada por ataques aéreos, bombardeos de artillería, drones y aviones de combate. Los enfrentamientos más intensos se registraron en el sector oriental, donde las fuerzas israelíes avanzaron desde Tal al-Hamamis hacia Khiam, un punto estratégico de la región.
En la zona central, las tropas se desplazaron hacia Aitaroun, Yaroun y Bint Jbeil con el objetivo de controlar posiciones elevadas sobre el valle de Wadi al-Hujeir. Mientras tanto, en el frente occidental se reportaron ataques sobre las aldeas de al-Dhahira y Alma al-Shaab, antes de que las fuerzas israelíes se replegaran hacia las alturas de Labbouneh tras recibir fuego de artillería y misiles por parte de Hezbolá.
El movimiento libanés aseguró que sus combatientes lograron frenar el avance israelí en distintos puntos del frente. Según informó, un tanque Merkava fue alcanzado por un misil guiado cerca del centro de detención de Khiam y se lanzaron cohetes contra una concentración de tropas israelíes en las cercanías del asentamiento de Kfar Yuval.
Fuentes locales indicaron que la resistencia del grupo impidió que las fuerzas israelíes ingresaran plenamente en Khiam y avanzaran por el eje Taybeh. No obstante, el ejército israelí habría establecido posiciones en alrededor de 15 puntos a lo largo de la frontera, entre uno y tres kilómetros al norte de la llamada “Línea Azul”, la demarcación fijada por la ONU entre Israel y Líbano.
Testigos presenciales reportaron intensos bombardeos, disparos de ametralladoras y ataques aéreos durante la noche y la madrugada en decenas de localidades del sur libanés.
La ofensiva terrestre se produce en el marco de una creciente escalada regional que comenzó el 28 de febrero con ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra instalaciones en Irán. Posteriormente, Hezbolá retomó los ataques el 2 de marzo tras la muerte del exlíder supremo iraní Ali Jamenei en un bombardeo conjunto.
Los enfrentamientos de las últimas horas figuran entre los más intensos desde el alto el fuego que puso fin a una guerra de un año entre Israel y Hezbolá a finales de 2024, conflicto que provocó el desplazamiento de cientos de miles de personas y graves daños en la infraestructura de ambos lados de la frontera.
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