El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el enviado especial de Estados Unidos para Medio Oriente, Jared Kushner, acordaron este lunes crear dos grupos de trabajo para avanzar en la desmilitarización de Gaza y atender las necesidades de infraestructura y salud pública en el enclave, devastado tras casi dos años de guerra.
El encuentro se produjo en Jerusalén, un día después de que Kushner mantuviera en Egipto una reunión directa con representantes de Hamás, en el marco de los esfuerzos de Washington para avanzar con el plan de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump.
A la reunión también asistió Nickolay Mladenov, alto representante para Gaza de la denominada “Junta de Paz”, iniciativa liderada por Estados Unidos. La oficina de Netanyahu calificó las conversaciones de “profundas y constructivas”.
Dos grupos de trabajo para Gaza
Uno de los grupos estará abocado específicamente al desarme y la desmilitarización de Gaza, mientras que el segundo se ocupará de cuestiones vinculadas con agua potable, saneamiento y salud pública.
Según informó la oficina de Netanyahu, Israel y la “Junta de Paz” consideran que la desmilitarización debe completarse antes de comenzar la reconstrucción del enclave.
La cuestión constituye uno de los principales puntos de conflicto entre Israel y Hamás. Netanyahu sostiene que Israel no retirará sus fuerzas de Gaza hasta que Hamás haya sido completamente desarmado, mientras que Washington busca convertir el desarme del grupo palestino en uno de los primeros pasos para avanzar hacia la reconstrucción.
Kushner aseguró que el proceso podría comenzar en las próximas semanas. En una entrevista con Fox News, afirmó que podrían registrarse avances en unos 30 días, incluida la posibilidad de comenzar a retirar armas. También señaló que el desmantelamiento de los túneles utilizados por Hamás podría comenzar dentro de los próximos 60 a 90 días.
“Dijeron lo correcto, pero obviamente es muy difícil confiar en una organización terrorista que ha cometido atrocidades tan terribles”, afirmó Kushner al referirse a su encuentro con representantes de Hamás. El funcionario agregó que ahora deberán demostrar con “acciones y pasos concretos” su voluntad de avanzar en el desarme.
Un encuentro poco habitual con Hamás
Kushner se reunió el domingo en El Cairo con una delegación de Hamás, mediadores egipcios y Mladenov. Se trató de un contacto directo poco habitual entre funcionarios estadounidenses y representantes del grupo palestino, al que Washington considera una organización terrorista.
Según fuentes citadas por medios internacionales, durante la reunión el dirigente de Hamás Khalil al-Hayya reafirmó el compromiso del grupo con la hoja de ruta de 15 puntos impulsada por Trump y pidió que Estados Unidos ejerciera presión sobre Netanyahu para avanzar con su implementación.
Sin embargo, el desarme de Hamás continúa siendo uno de los principales obstáculos. El grupo habría expresado su disposición a avanzar con el plan, pero Israel exige garantías concretas de que la organización abandone su estructura militar y no pueda reconstruir su capacidad armada.
La reunión se produjo además después de que Netanyahu rechazara a comienzos de agosto la propuesta de 15 puntos respaldada por Trump, al considerar que el desarme de Hamás debía ser una condición previa para la retirada israelí.
La reconstrucción de Gaza, condicionada al desarme
Kushner remarcó que Estados Unidos tiene previsto un programa de reconstrucción para Gaza, pero insistió en que su implementación dependerá de que avance la desmilitarización.
“No habrá reconstrucción de Gaza hasta que se produzca la desmilitarización”, sostuvo el enviado estadounidense, al explicar que Washington busca evitar que las inversiones destinadas a reconstruir el enclave terminen siendo utilizadas para recuperar las capacidades militares de Hamás.
El funcionario planteó además un horizonte de 60 a 90 días para que Hamás avance voluntariamente en el desarme, aunque advirtió que, si eso no ocurre, Israel podría contar con un mayor respaldo estadounidense y de otros países para continuar con las operaciones destinadas a desmantelar la estructura militar del grupo.
“Necesitamos cooperación de ambas partes”, señaló Kushner, quien consideró que el avance del proceso dependerá de que las declaraciones se traduzcan en medidas concretas.
Por ahora, Washington intenta acercar las posiciones de Israel y Hamás para poner en marcha su hoja de ruta para Gaza. El desarme del grupo palestino, la retirada de las fuerzas israelíes y el inicio de la reconstrucción siguen siendo los principales puntos de disputa en las negociaciones.
