El presidente de Donald Trump atraviesa uno de los momentos más complejos de su segundo mandato luego de que una nueva encuesta revelara una caída en su nivel de aprobación pública. Según un relevamiento elaborado por Reuters/Ipsos, apenas el 34 % de los estadounidenses respalda actualmente su gestión, el porcentaje más bajo desde su regreso a la Casa Blanca.
El estudio refleja una disminución respecto a la medición realizada a mediados de abril, cuando la aprobación presidencial alcanzaba el 36 %. La pérdida de apoyo se vincula, principalmente, con el descontento ciudadano frente al aumento del costo de vida y la percepción negativa sobre el manejo económico.
Uno de los indicadores más sensibles para la opinión pública es el precio del combustible. De acuerdo con el relevamiento, las operaciones militares impulsadas por Estados Unidos e Israel contra Irán desde finales de febrero derivaron en un incremento superior al 40 % en el valor de la gasolina, un impacto que habría profundizado el malestar social.
La encuesta también mostró una baja adhesión al conflicto con Irán. Solo el 34 % de los consultados manifestó apoyar la participación estadounidense en esa confrontación, una cifra inferior a la registrada semanas atrás.
El sondeo fue realizado de manera online a nivel nacional y reunió respuestas de 1.269 adultos estadounidenses, ofreciendo un panorama sobre la evolución de la opinión pública frente a la administración republicana.
En paralelo, el clima político se tensó en el Senado estadounidense tras el rechazo a una resolución impulsada por legisladores demócratas que buscaba limitar la facultad presidencial para ordenar acciones militares contra Cuba sin autorización del Congreso.
La propuesta fue frenada por la mayoría republicana en la cámara alta, aunque algunos senadores oficialistas rompieron filas y acompañaron la iniciativa. El debate se produjo en un contexto de endurecimiento de la política exterior hacia la isla caribeña, marcada por nuevas restricciones económicas y declaraciones de fuerte tono por parte del mandatario.
Además de la discusión geopolítica, la administración Trump volvió a quedar en el centro de la escena por una serie de medidas simbólicas relacionadas con la celebración del 250 aniversario de la independencia estadounidense. El Departamento de Estado anunció la emisión de una edición limitada de pasaportes con referencias visuales al presidente, incluyendo imágenes y elementos asociados a su figura.
La iniciativa se suma a otras decisiones recientes, como la inclusión de símbolos vinculados a Trump en monedas conmemorativas y propuestas para incorporar su firma en billetes estadounidenses, medidas que despertaron críticas y reavivaron el debate sobre el uso de símbolos nacionales con fines políticos.
Mientras la aprobación presidencial continúa descendiendo, el escenario político en Estados Unidos refleja una creciente polarización, con cuestionamientos centrados tanto en la economía doméstica como en la política exterior y la construcción de imagen institucional del mandatario.
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