Brasil endureció este martes las restricciones sobre las apuestas online y, al mismo tiempo, puso en marcha el debate parlamentario para reducir la jornada laboral, dos medidas impulsadas en las semanas previas a la segunda vuelta de las elecciones generales, prevista para el 25 de octubre. Mientras el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva bloqueó las plataformas de apuestas deportivas y casinos virtuales, el Senado avanzará con el tratamiento de una propuesta para terminar con la escala laboral 6×1.
Bloqueo a las apuestas online
Las plataformas de apuestas deportivas por internet y los casinos virtuales dejaron de funcionar este martes en Brasil, tras entrar en vigencia el bloqueo operativo y la prohibición de publicidad dispuestos por el Gobierno mediante la Medida Provisoria 1.394/26.
Desde ahora, cualquier intento de ingresar a esos portales redirige a los usuarios a una página oficial del Gobierno brasileño, donde se informa sobre la inhabilitación del servicio y se ofrecen canales para solicitar el reintegro de fondos, denunciar sitios ilegales y acceder a asistencia sanitaria para personas afectadas por la ludopatía.
El bloqueo se produjo después de que venciera el plazo para retirar voluntariamente el dinero depositado en las plataformas. Según las autoridades, quedaron unos 1.330 millones de reales (alrededor de 266 millones de dólares) que deberán ser devueltos a sus titulares. Entre el 7 y el 8 de octubre, las empresas cruzarán sus registros con los bancos, que realizarán las acreditaciones entre el 9 y el 14. Los fondos que no sean reclamados quedarán bajo custodia de una banca pública.
La medida generó una fuerte controversia en el ámbito deportivo y comercial, ya que la mayoría de los clubes de fútbol brasileños tienen a estas empresas como principales patrocinadores. Las instituciones recurrieron al Supremo Tribunal Federal para solicitar una medida cautelar contra el decreto, mientras algunos planteles debieron cubrir las marcas de las compañías durante sus entrenamientos.
Debate por la jornada laboral
En paralelo, el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, anunció el calendario para debatir la propuesta que busca poner fin a la jornada laboral 6×1 y reducir de 44 a 40 horas semanales. La iniciativa, que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados, deberá ser tratada por el Senado antes del balotaje del 25 de octubre.
Alcolumbre explicó que la propuesta tendrá cinco sesiones de debate entre esta y la próxima semana y anticipó que la votación podría realizarse el 15 de octubre, diez días antes de la segunda vuelta. Para ser aprobada, la PEC necesita al menos 49 votos a favor en el Senado, equivalentes al 60% de los 81 integrantes de la Cámara, en dos turnos de votación.
“Cada senador y senadora tendrá la libertad de votar con su corazón, con su conciencia y con su convicción”, afirmó Alcolumbre. La propuesta había sido aprobada a comienzos de septiembre por la Comisión de Constitución y Justicia, pero el tratamiento en el pleno había sido postergado hasta después de las elecciones para evitar que el debate interfiriera con las campañas de los senadores.
