El Parlamento del Líbano aprobó una ley de amnistía, la primera en 35 años desde el fin de la guerra civil (1975-1990), y un día después de haber abolido la pena de muerte, con lo que se convierte en el primer país árabe en eliminar las ejecuciones.
La ley de amnistía tiene como objetivo aliviar la sobrepoblación de las prisiones y corregir las injusticias causadas por los retrasos en los juicios.
«La Cámara de Representantes aprobó la ley de amnistía general con las enmiendas acordadas, que incluyen la reducción excepcional de la duración de algunas penas, mediante votación a mano alzada», indicó la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN).
La norma había sido reclamada por diferentes figuras políticas sunitas libanesas y por las nuevas autoridades sirias, que pedían la liberación de decenas de militantes islamistas acusados de terrorismo.
Pese a la aprobación, persisten las divisiones políticas: la sesión fue boicoteada por diputados de la Corriente Patriótica Libre y por los de Hezbolá, lo que evidencia la continuidad de las tensiones en el país.
«No me opongo a abrir las puertas de la cárcel a quienes merecen una segunda oportunidad, ni a atender las quejas, especialmente las de los detenidos que han permanecido recluidos durante largos periodos sin juicio. Pero me opongo a que una amnistía se convierta en un sustituto de la justicia», dijo en su cuenta oficial de X el parlamentario Simon Abi Ramia.
Entre los detenidos libaneses y sirios se encuentran miembros del Frente Al-Nusra, el antiguo nombre de la organización que dirigía el actual presidente sirio, Ahmed al-Sharaa, según amplió el portal RFI.
Sin embargo, un amplio sector de la clase política libanesa, en particular figuras cristianas y el Ejército libanés, se oponía a que la amnistía incluyera al jeque islamista radical Ahmad al-Assir y a militantes condenados por el asesinato de soldados libaneses.
Según el texto aprobado este miércoles, cerca de 80 islamistas de los 150 que se encuentran recluidos en las cárceles libanesas podrían ser liberados.
Liberación de personas en prisión sin sentencia firme
La ley de amnistía establece la liberación de personas que hayan pasado al menos 14 años en prisión sin una sentencia firme, en un intento por abordar la elevada cantidad de reclusos en prisión preventiva.
De acuerdo con Human Rights Watch (HRW), cuatro de cada cinco presos en el Líbano aún esperan que un juez dicte sentencia en sus casos.
El Líbano cuenta con 25 cárceles en todo el país, además de 229 centros de detención y celdas policiales utilizadas principalmente para la detención temporal.
De acuerdo con cifras presentadas durante el debate parlamentario, el número total de personas detenidas en prisiones y centros de detención temporal es de aproximadamente 8.576, de las cuales 5.756 se encontraban en prisión preventiva.
Asimismo, los traslados desde prisiones del sur del Líbano y Baalbek, debido a la guerra de Israel en el país, incrementaron el hacinamiento en las cárceles.
Una de las enmiendas aprobadas este miércoles establece que el requisito para acceder a la libertad condicional se reduzca de 14 a 12 años de prisión.
Al mismo tiempo, otra de las disposiciones añadidas a la ley —según dijo la diputada Ghada Ayoub al canal libanés MTV— establece que los ciudadanos libaneses que huyeron a Israel después de 2000 tienen derecho a regresar al Líbano.
El Parlamento libanés abolió la pena de muerte
En cuanto a la abolición de la pena de muerte, el Líbano se convirtió en el primer país árabe en dar este paso histórico, después de llevar más de 20 años sin ejecuciones.
Los delitos cometidos antes de la entrada en vigor de esta ley serán castigados con cadena perpetua, mientras que los cometidos posteriormente recibirán una pena de cadena perpetua agravada.
El Líbano mantenía una moratoria de facto sobre la pena de muerte y no había llevado a cabo ninguna ejecución desde 2004.
La Unión Europea (UE) felicitó al Líbano por haber aprobado la ley que deroga la pena de muerte y calificó la decisión como «histórica» y como «un importante paso adelante para los derechos humanos en el país», declaró la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas.
