Diversos países expresaron su preocupación por la escalada de ataques en Líbano y coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un alto el fuego que reduzca la violencia en la región.
Pakistán condenó la ofensiva israelí y la calificó como una violación del derecho internacional y de la soberanía libanesa. A través de un comunicado oficial, solicitó a la comunidad internacional adoptar medidas urgentes y reafirmó su respaldo al gobierno y al pueblo del Líbano.
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, mantuvo una conversación telefónica con el presidente francés, Emmanuel Macron. Durante el intercambio, ambos coincidieron en la necesidad de detener la violencia y avanzar hacia una solución que permita restablecer la estabilidad regional.
Postura del Reino Unido
La secretaria de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper, manifestó estar “profundamente preocupada” por la intensificación de los ataques y pidió que el alto el fuego vigente se extienda al territorio libanés.
Además, advirtió sobre las consecuencias humanitarias, en particular el desplazamiento de civiles, y cuestionó declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, al considerar que pueden agravar la situación.
En paralelo, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, realiza una gira por países del Golfo con el objetivo de impulsar gestiones diplomáticas vinculadas al cese de hostilidades y la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio internacional.
Llamado a la moderación
Desde China, la portavoz de la cancillería, Mao Ning, instó a las partes involucradas a mantener la calma y evitar una mayor escalada tras los ataques aéreos recientes, que dejaron cientos de muertos y heridos.
También subrayó la importancia de proteger a la población civil y respetar la soberanía del Líbano, al tiempo que alentó a utilizar la tregua temporal como una oportunidad para retomar vías diplomáticas.
En un contexto de tregua frágil, los pronunciamientos internacionales coinciden en la necesidad de consolidar un proceso que permita reducir la violencia y evitar una ampliación del conflicto en Medio Oriente.
