Líderes mundiales condenan la escalada militar en Irán

Rusia, China, el Vaticano, Europa y América Latina reaccionan ante la crisis sin precedentes en la República Islámica.

Líderes mundiales condenan la escalada militar en Irán

Ante la multitud en San Pedro, el Sumo Pontífice exigió detener la espiral de violencia entre Israel, Estados Unidos e Irán.

La muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, en el marco de la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel, desató reacciones de preocupación, condena y llamados al diálogo en todo el mundo, mientras la región se mantiene al borde de una crisis sin precedentes.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó el hecho como un “asesinato” y una “cínica violación de todas las normas de la moral humana y el derecho internacional”.

En un telegrama enviado al presidente iraní, Masud Pezeshkian, Putin expresó sus condolencias a la familia de Jamenei y al pueblo iraní, y destacó que el ayatolá será recordado como un “destacado estadista” que fortaleció los lazos estratégicos entre Moscú y Teherán, especialmente en los ámbitos militar, energético y comercial.

El Kremlin también advirtió sobre el riesgo de una desestabilización mayor en Medio Oriente y se ofreció como mediador para buscar soluciones pacíficas basadas en el derecho internacional, el respeto mutuo y el equilibrio de intereses.

Por su parte, el papa León XIV expresó su “profunda preocupación” por la escalada bélica y realizó un llamado urgente a los líderes internacionales a detener la violencia y privilegiar el diálogo. Durante el Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice destacó que la paz y la estabilidad no pueden depender del poder bélico ni de la destrucción mutua, sino del entendimiento y la negociación entre las partes involucradas.

China también se pronunció con preocupación por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores y de Defensa señaló que la soberanía, seguridad e integridad territorial de Irán deben ser respetadas, y exigió un cese inmediato de las acciones militares, el retorno al diálogo y esfuerzos para preservar la estabilidad regional y global.

Varios países latinoamericanos, incluyendo Brasil, Perú, Uruguay y Cuba, condenaron la ofensiva militar y abogaron por una solución diplomática.

Brasil recordó que el diálogo es “el único camino viable para la paz” y pidió a todas las partes moderación para proteger a los civiles y la infraestructura civil.

Perú urgió a evitar acciones que agraven la situación y a privilegiar los mecanismos diplomáticos.

Uruguay destacó la importancia del respeto al Derecho Internacional y la necesidad de retomar vías pacíficas de negociación.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió que los ataques de Estados Unidos e Israel “ponen en peligro la paz y la seguridad regional e internacional” y constituyen una violación flagrante de la Carta de la ONU.

Por su parte, Francia, Alemania y Reino Unido emitieron un comunicado conjunto advirtiendo que están dispuestos a adoptar medidas “defensivas” contra Irán, incluyendo la destrucción de su capacidad de lanzar misiles y drones, para proteger sus intereses y los de sus aliados en el Golfo Pérsico.

Los líderes europeos, Emmanuel Macron, Friedrich Merz y Keir Starmer, manifestaron estar “consternados por los ataques indiscriminados y desproporcionados con misiles lanzados por Irán contra países de la región”, incluyendo naciones que no participaron en los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel.

Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, posiblemente mediante la adopción de medidas defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones”, afirmaron los tres gobiernos, subrayando que coordinarán acciones con Estados Unidos y aliados regionales, aunque sin participar directamente en los ataques iniciales.

Estas declaraciones se producen en un contexto de escalada bélica sin precedentes. Tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, Irán respondió con misiles y drones contra objetivos israelíes y estadounidenses en Oriente Medio, mientras la tensión también se extendió a países del Golfo, con reuniones de emergencia y afectación de rutas de suministro de petróleo.

La comunidad internacional observa con alarma la evolución de los acontecimientos y la posibilidad de un conflicto mayor, mientras líderes y organismos internacionales insisten en la necesidad de detener la violencia, proteger a los civiles y priorizar la diplomacia para evitar una catástrofe humanitaria en la región.

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