El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ratificó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el respaldo de su país a Taiwán y descartó cualquier posición de neutralidad frente a las tensiones en la región del Indo-Pacífico. “Paraguay no es neutral; mi país está con Taiwán”, afirmó durante su discurso en Nueva York.
El mandatario advirtió que un eventual conflicto en esa región tendría consecuencias que excederían el ámbito regional. “Lo que ocurra allí no es un mero asunto regional”, sostuvo, y señaló que afectaría a Japón, Asia oriental y sudoriental y, especialmente, a la economía mundial. En ese sentido, destacó el papel estratégico de los microchips: “Si el petróleo fue el combustible del siglo XX, los microchips son el combustible del siglo XXI”.
Peña también defendió los vínculos de Paraguay con Taiwán, que se mantienen desde hace casi 70 años, y reclamó que la isla tenga “participación plena y significativa” en las Naciones Unidas. “No es poco lo que está en juego en ese conflicto potencial. Está en juego el futuro mismo de la humanidad”, afirmó el presidente. Paraguay es actualmente el único país de Sudamérica que mantiene relaciones diplomáticas formales con la República de China (Taiwán).
Por otra parte, Peña defendió su visita a Venezuela y aseguró que su objetivo fue promover una salida democrática, no validar al Gobierno de Caracas. “No fui a Venezuela a validar un régimen; el pueblo venezolano merece la democracia”, sostuvo. Además, pidió a los países latinoamericanos y a Naciones Unidas acompañar una eventual reinserción de Venezuela: “Unámonos para ayudar a que Venezuela, ese país tan bello, vuelva a insertarse al mundo y que tenga un Gobierno democrático”.
En ese marco, el mandatario cuestionó la falta de acciones de los gobiernos sudamericanos frente a la situación venezolana durante las últimas décadas. “Durante 25 años los líderes sudamericanos se la pasaron lanzando consignas sobre Venezuela, pero sin hacer nada; se miró, se habló, pero no se actuó”, afirmó. Peña recordó que Paraguay atravesó una dictadura de 35 años y expresó su expectativa para el futuro venezolano: “Yo quiero para Venezuela lo que mi país logró tras una dictadura”.
Finalmente, Peña se refirió a la situación en Medio Oriente y expresó la preocupación de Paraguay por la seguridad en el golfo Pérsico. “Hago un llamado al cese inmediato de los ataques y a la plena apertura del Estrecho de Ormuz”, declaró.
