Rusia atacó Kiev con misiles y drones y dejó al menos 16 muertos

Tras la ofensiva, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, volvió a reclamar más sistemas de defensa aérea a sus aliados.

Rusia atacó Kiev con misiles y drones y dejó al menos 16 muertos

El bombardeo nocturno se extendió durante horas y también dejó alrededor de 40 heridos.

Al menos 16 personas murieron y unas 40 resultaron heridas durante un ataque aéreo ruso registrado en la madrugada de este jueves contra Kiev y la región circundante, según informaron las autoridades ucranianas.

El operativo incluyó misiles balísticos, misiles de crucero y decenas de drones, algunos de ellos propulsados a reacción, y se extendió durante varias horas. La fuerza aérea ucraniana informó impactos en al menos 28 puntos del país.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, calificó el operativo como un “ataque masivo” y reclamó una respuesta internacional frente a lo que consideró una nueva escalada de Moscú.

“Rusia buscó causar el mayor daño posible a la infraestructura civil”, sostuvo Zelenski en sus redes sociales, al tiempo que volvió a reclamar a sus aliados el envío de más sistemas de defensa aérea.

Destrucción y víctimas en Kiev

Durante la mañana, los equipos de emergencia continuaban trabajando entre los escombros de edificios destruidos y dañados. Entre las estructuras afectadas se encuentra un hospital infantil, según informaron las autoridades locales.

En un bloque de departamentos, los rescatistas recuperaron cuerpos entre los restos del edificio mientras familiares y vecinos aguardaban noticias de sus seres queridos.

La alerta antiaérea permaneció activa hasta después del amanecer. Más de 38.000 personas, entre ellas familias con niños, pasaron la noche refugiadas en las estaciones del metro de Kiev, de acuerdo con información del operador del sistema de transporte.

Misiles balísticos y dificultades para la defensa

Uno de los principales desafíos para las fuerzas ucranianas son los misiles balísticos, que pueden desplazarse a velocidades de miles de kilómetros por hora y alcanzar Kiev pocos minutos después de una alerta.

Ucrania enfrenta dificultades para interceptar este tipo de proyectiles y depende en buena medida de sistemas de defensa aérea occidentales, entre ellos los Patriot, fabricados por Estados Unidos.

El nuevo ataque se suma a una serie de ofensivas rusas de largo alcance que se intensificaron durante los últimos meses y que provocaron un aumento de las víctimas civiles.

Según datos de Naciones Unidas citados por The Associated Press, Kiev registró al menos 54 civiles muertos y 202 heridos durante julio, lo que la convirtió en una de las ciudades ucranianas más afectadas durante ese mes.

A comienzos de agosto, otro ataque ruso contra Kiev y sus alrededores había dejado 17 muertos, mientras que dos días antes otras nueve personas habían muerto en un bombardeo contra la ciudad.

Tras el ataque, Zelenski pidió a la comunidad internacional que responda ante lo que considera una intensificación de la ofensiva rusa.

El mandatario sostuvo que los ataques fueron preparados durante un período prolongado y reiteró que Ucrania necesita más sistemas de defensa aérea y municiones para proteger a su población.

Los ataques de largo alcance se convirtieron en uno de los principales frentes de la guerra, que lleva ya más de cuatro años. Rusia y Ucrania han incrementado el uso de misiles y drones contra objetivos situados lejos de la línea de combate.

Rusia aseguró que atacó objetivos militares

El Ministerio de Defensa ruso sostuvo que la ofensiva tuvo como objetivo instalaciones vinculadas con la producción militar ucraniana.

Según Moscú, entre los blancos alcanzados estuvo una planta industrial de Kiev vinculada a la fabricación de componentes para misiles de crucero Flamingo, además de instalaciones destinadas a la producción y almacenamiento de drones, un depósito de municiones y un centro logístico.

Las autoridades rusas presentan estos objetivos como parte de su estrategia para reducir la capacidad militar de Ucrania.

Ucrania, por su parte, informó nuevos ataques contra infraestructura energética y petrolera dentro del territorio ruso.

Ucrania también atacó territorio ruso

El Estado Mayor ucraniano aseguró que sus fuerzas alcanzaron una refinería de petróleo en Nizhnekamsk, en la región rusa de Tatarstán, donde se produjo un incendio.

También reportó un ataque contra la terminal petrolera de Tamanneftegaz, ubicada en Volna, en la región de Krasnodar.

Las autoridades rusas confirmaron ataques con drones en Tatarstán. El líder regional, Rustam Minnikhanov, los calificó como un “ataque masivo”, según declaraciones difundidas por la agencia estatal TASS.

El Ministerio de Defensa ruso afirmó, a su vez, que sus sistemas de defensa aérea derribaron 726 drones ucranianos durante la noche sobre distintas regiones del país, la península de Crimea y los mares Negro y de Azov.

De acuerdo con Moscú, se trató de uno de los mayores ataques aéreos lanzados por Ucrania desde el comienzo de la guerra.

La intensificación de los ataques de largo alcance vuelve a elevar la tensión en un conflicto que, tras más de cuatro años, continúa sin una solución definitiva y con la población civil como una de las principales afectadas por la escalada de los bombardeos.

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