La escalada militar en Medio Oriente tras los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán ha generado una reacción internacional unificada, con llamados de Rusia, China y varios países europeos a detener las operaciones y buscar soluciones diplomáticas.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, declaró que los ataques estadounidenses e israelíes “obstaculizan los esfuerzos para facilitar una solución pacífica al problema nuclear iraní”.
En conversación telefónica con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, Putin calificó la ofensiva como un “acto de agresión armada no provocado” contra un Estado soberano miembro de la ONU, que viola los principios fundamentales del derecho internacional. Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de un cese al fuego inmediato y la reanudación del proceso político y diplomático.
Por su parte, China instó a todas las partes a cesar las operaciones militares y prevenir la propagación del conflicto, reafirmando su amistad histórica con Irán y su apoyo a la soberanía, seguridad e integridad territorial del país.
El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, en conversación con su homólogo iraní, Seyed Abbas Araghchi, señaló que los ataques de Estados Unidos e Israel carecen de autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, y por tanto constituyen una violación del derecho internacional.
“La tarea más urgente consiste en detener inmediatamente las operaciones militares y prevenir la escalada y la propagación de los conflictos”, afirmó la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, quien agregó que la estabilidad en el Estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo y gas, también debe ser garantizada.
China reportó además la muerte de un ciudadano chino en Teherán y expresó sus condolencias, reafirmando su disposición a trabajar con la comunidad internacional para fomentar la paz mediante el diálogo y la negociación.
Reacciones europeas y posición de España
En Europa, la escalada generó respuestas divergentes. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, negó el uso de bases aéreas españolas a Estados Unidos para una eventual ofensiva contra Irán que no cuente con respaldo internacional.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, sostuvo que “el momento exige equilibrio, moderación y negociación” y condenó los ataques, convocando al embajador iraní en Madrid para exigir el cese inmediato de las agresiones. La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó además que Estados Unidos retiró aviones cisterna KC-135 de las bases de Morón y Rota, limitando su uso a operaciones humanitarias o con aval internacional.
Históricamente, España ha adoptado posturas similares: en 1986 negó el uso de su espacio aéreo a bombarderos estadounidenses que atacaron Trípoli durante el gobierno de Felipe González.
Alemania aclaró que no participará en operaciones militares contra Irán, aunque Alemania, Francia y el Reino Unido emitieron una declaración conjunta señalando que tomarán medidas para defender sus intereses y los de sus aliados en la región.
El ministro alemán, Johann Wadephul, explicó que esta declaración significa que la Bundeswehr actuaría únicamente en defensa propia, y que Alemania no cuenta con los recursos ni la intención de sumarse a una ofensiva. Mientras tanto, el Reino Unido sí ha permitido el uso de bases a Estados Unidos, marcando diferencias en la interpretación y el compromiso militar europeo.
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