El presidente de Donald Trump adelantó que, tras la ofensiva militar y política de su administración contra Irán, su próximo foco en política exterior será Cuba, un objetivo que describió como “la guinda del pastel” de su estrategia internacional.
En una entrevista con el medio Politico, Trump vinculó directamente la actual crisis humanitaria y energética que atraviesa Cuba con las sanciones y el corte del suministro de petróleo y dinero provenientes de Venezuela, que durante años funcionaron como el principal sostén económico de la isla.
“Cortamos todo el petróleo, todo el dinero, todo lo que venía de Venezuela, que era la única fuente”, sostuvo el mandatario, atribuyendo parte del deterioro de la situación interna cubana a las medidas adoptadas por Washington.
Trump también afirmó que el régimen cubano “está cerca de su final” y que la profunda crisis económica y energética de la isla podría llevar a un cambio político en La Habana.
“Cuba caerá… después de 50 años, eso es la guinda del pastel”, dijo el presidente en referencia al objetivo de ver una transformación en el país tras décadas de bloqueo y tensiones entre ambos gobiernos.
En este contexto, Trump confirmó que existen conversaciones entre Estados Unidos y las autoridades cubanas, aunque no detalló el alcance ni la naturaleza de esos contactos.
“Necesitan ayuda. Estamos hablando con Cuba”, aseguró, subrayando que la administración percibe a La Habana en una situación de emergencia económica y social que podría facilitar un acercamiento.
Trump también utilizó el ejemplo de Venezuela para ilustrar cómo cree que pueden evolucionar las relaciones regionales: elogió la cooperación con la jefa del régimen chavista, Delcy Rodríguez, afirmando que la relación con Caracas “está funcionando de manera fantástica”.
La declaración se produce en medio de una profunda crisis económica en Cuba, marcada por escasez de combustible, apagones prolongados, inflación y un aumento de la emigración, factores que, según Trump y diversos analistas, han sido agravados por el corte en los suministros energéticos procedentes de Venezuela tras la caída del régimen de Nicolás Maduro.
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