Trump cortó el envío de petróleo a Cuba y lanzó una fuerte advertencia a La Habana

En respuesta, el presidente cubano, Díaz-Canel, defendió el derecho de su nación a comercializar combustible.

Trump cortó el envío de petróleo a Cuba y lanzó una fuerte advertencia a La Habana

Trump instó al gobierno cubano a negociar “antes de que sea demasiado tarde”.

En un mensaje en tono hostil y carácter de ultimátum, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo el cese total de la asistencia petrolera y financiera que Venezuela enviaba a Cuba. A través de su red social Truth Social, el mandatario advirtió que la protección militar estadounidense sobre Caracas anula cualquier influencia de la isla en territorio venezolano.

El giro en la política energética regional se produce tras la captura de Nicolás Maduro y la intervención militar de Estados Unidos, que —según afirmó Trump— neutralizó a los agentes cubanos encargados de brindar servicios de seguridad al anterior gobierno.

Trump fue contundente al anunciar el fin de una relación que, según sus palabras, sostuvo económicamente a Cuba durante décadas.

El presidente de Estados Unidos decretó el cese inmediato del envío de petróleo y de toda asistencia financiera a la isla, una decisión que describió como definitiva. “¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba: cero!”, escribió en un mensaje que provocó un fuerte impacto en los mercados energéticos del Caribe.

Trump sostuvo que La Habana había proporcionado servicios de seguridad a los “dos últimos dictadores venezolanos” a cambio de crudo, pero aseguró que ese vínculo llegó a su fin tras la reciente intervención militar estadounidense.

En ese sentido, afirmó que la mayoría de los agentes cubanos desplegados en Venezuela murieron durante el ataque de la semana pasada y subrayó que Caracas ya no necesita “extorsionadores”, ya que cuenta con la protección directa del ejército de Estados Unidos.

Más allá del bloqueo energético, el mandatario lanzó un ultimátum diplomático al gobierno cubano, instándolo a negociar bajo las condiciones de Washington. Trump advirtió que un acuerdo debería alcanzarse “antes de que sea demasiado tarde”, sin detallar las consecuencias de una eventual negativa.

Asimismo, reafirmó que Estados Unidos garantizará la protección de Venezuela con “el ejército más poderoso del mundo, con diferencia”, con el objetivo —según dijo— de impedir que los recursos del país vuelvan a ser desviados hacia Cuba.

La medida supone un duro golpe para la ya debilitada economía cubana, altamente dependiente del petróleo venezolano para la generación eléctrica y el consumo interno, en un contexto en el que la Casa Blanca busca redefinir el equilibrio geopolítico en América Latina.

La respuesta de Díaz-Canel

Tras la decisión del líder republicano, el Gobierno de Cuba rechazó de manera categórica las acusaciones y defendió su derecho soberano a comercializar combustibles.

En este sentido, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, sostuvo en la red social X que Estados Unidos “carece de moral para señalar a Cuba en nada, absolutamente en nada”, al acusar a Washington de convertir “todo en negocios, incluso vidas humanas”.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

A continuación, el mandatario afirmó que las críticas contra la isla responden a la “rabia” de quienes no aceptan la decisión soberana del pueblo cubano de elegir su propio modelo político. En la misma línea, rechazó que la Revolución sea responsable de las severas carencias económicas del país y atribuyó la situación a “las draconianas medidas de asfixia extrema” impuestas por Estados Unidos durante más de seis décadas, que —advirtió— amenazan con profundizarse.

“Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer”, subrayó Díaz-Canel, al tiempo que aseguró que el país está preparado para defenderse “hasta la última gota de sangre”.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, negó de manera categórica que Cuba haya recibido o reciba compensación económica o material alguna por supuestos servicios de seguridad prestados a otras naciones. “A diferencia de Estados Unidos, no tenemos un gobierno que se preste al mercenarismo, el chantaje o la coerción militar”, afirmó.

El canciller remarcó que Cuba tiene pleno derecho a importar combustible de los mercados dispuestos a exportarlo, sin interferencias ni sanciones unilaterales. “El derecho y la justicia están de parte de Cuba”, concluyó, al acusar a Washington de comportarse como “un hegemón criminal y descontrolado” que amenaza la paz y la seguridad regional y global.

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