Al menos 14 personas murieron y otras 14 resultaron heridas este jueves en un ataque ruso con drones contra una estación ferroviaria de Dnipró, en el sureste de Ucrania. El bombardeo alcanzó uno de los andenes cuando se encontraba detenido un tren de pasajeros que cubría el trayecto entre esa ciudad y Zaporiyia.
El jefe de la Administración Militar Regional de Dnipropetrovsk, Oleksandr Ganzha, confirmó el balance de víctimas. Entre los heridos, seis permanecen en estado grave, con múltiples lesiones por metralla. Entre ellos hay un niño de 11 años y un hombre al que debieron amputarle ambas piernas.
Las imágenes difundidas por los servicios de emergencia mostraron cuerpos tendidos en el andén, rescatistas que asistían a las víctimas y dos trenes de pasajeros calcinados, con las ventanas destrozadas. Los equipos de emergencia, personal sanitario y efectivos de seguridad trabajaron en el lugar para auxiliar a los afectados.
Según las autoridades ferroviarias, el ataque se produjo cuando todavía había pasajeros en el andén, pese a que se había advertido sobre el elevado riesgo de nuevos bombardeos. El dron impactó cerca del tren número 866, que realizaba el recorrido entre Dnipró y Zaporiyia.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque de “horrible” y reclamó nuevas sanciones contra Moscú. “Las sanciones contra Moscú y su maquinaria bélica no deben aflojarse mientras continúe esta guerra rusa”, sostuvo en sus redes sociales. También pidió a Estados Unidos y a la Unión Europea que refuercen las restricciones económicas contra los sectores que financian las operaciones militares.
Otro ataque dejó dos adolescentes muertos
En paralelo, dos adolescentes de 15 años murieron y otras 23 personas resultaron heridas durante un ataque ruso con drones contra el centro de Cherníguiv, en el norte de Ucrania. El jefe de la Administración Militar Regional, Vyacheslav Chaus, confirmó que el bombardeo ocurrió a plena luz del día, cuando las calles estaban concurridas.
Entre los heridos hay cuatro menores de edad, incluida una beba de diez meses, según informó la Policía Nacional ucraniana. El ataque también provocó daños en comercios, viviendas y vehículos.
La tregua en Oleshki, bajo presión
Los ataques se produjeron mientras Ucrania y Rusia intentan mantener una frágil tregua en Oleshki, una localidad del sur ucraniano ocupada por las fuerzas rusas desde 2022. El alto el fuego, negociado con la intervención de Estados Unidos, se mantenía por tercer día consecutivo, en medio de una grave crisis humanitaria por la falta de alimentos, agua y medicamentos.
Sin embargo, pese a esa pausa en los enfrentamientos en la zona, las autoridades locales informaron que al menos 20 personas murieron y más de 70 resultaron heridas en distintos ataques registrados en el país. Zelenski insistió en que las medidas de presión contra Moscú deben mantenerse mientras continúe la invasión.
