Una foto y un asado inalcanzable
Cualquier dirigente o político que se precie tal sabe que salir a caminar la calle, conectar con la gente y establecer diálogo con los ciudadanos de a pie, sin duda que suma. Sin embargo, hacerlo sin un plan que permita reducir los riesgos de esa exposición puede ser un verdadero dolor de cabeza.
Quienes siguen de cerca la estrategia de comunicación del gobernador creyeron que ir al Cosquín Rock era muy bueno para acercarse a otro público, bastante alejado de la política. Y en los hechos, el plan, sin duda que parecía potable.
Pero hubo algo que no se pensó. El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina armó un importante stand en el medio del predio, y hacia allí fue el gobernador a grabar un video al lado de un tremendo asado. Justo cuando el consumo de carne en la Argentina cayó un 13% y se acerca a mínimos históricos. Un pj algo crítico del gobernador decía: «A veces parece no entender el momento económico que viven las familias, especialmente aquellas que hace mucho no alcanzan a comprar un asado». El comentario bastante ácido también alcanzó al ministro de Vinculación Miguel Siciliano y al presidente de la agencia de cultura Marcelo Rodio que se exhibieron en las redes felices y con poco trabajo. “Al menos Quinteros puede decir que fue a supervisar el operativo”, lanzó.
Un cardenal preocupado
El arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, ha cobrado protagonismo político en los últimos meses a partir de la defensa de algunas posturas sociales que la Iglesia considera centrales. Junto al Episcopado Argentino, dejaron constancia de su oposición a la baja de la edad de imputabilidad. En Córdoba, envió a Munir Bracco, su vocero en temas sociales para que defienda ante los medios su postura respecto de no criminalizar las infancias.
Antes de eso, y en tono local, la Iglesia se expresó en contra de la prohibición de trabajo para naranjitas y limpiavidrios. Ese proyecto fue retirado de la Legislatura y aplazado su tratamiento, y hasta le habían prometido al arzobispo que eso sería «cajoneado».
Sin embargo, en los últimos días habría recibido mensajes acerca de la posibilidad de que el Panal (gobierno provincial) vuelva a la carga en las próximas semanas para lograr que se apruebe ese proyecto.
Un sacerdote que trabaja en barrios vulnerables no se sorprendió del malestar del cardenal, porque dice que conoce a fondo el compromiso que asumió en esta materia. Y agregó:
«La Iglesia es una red inmensa, con parroquias, escuelas y mucho trabajo social en las calles. El gobernador no debería desoír lo que dicen los curas porque advertimos los problemas en forma directa. No se olviden que hace 2.000 años hacemos política».
“Algún día Llaryora nos va a necesitar”
Los gremios que nuclean a los empleados públicos de la provincia concurrirán este viernes a tribunales para hacer distintas presentaciones judiciales, tanto en favor de los activos como de los pasivos reunidos en sus gremios.
Esta no será la única estrategia. Saben que no manejan los tiempos y que los resultados pueden verse después de algunos años, pero es una vía que no se pueden saltear.
Mientras tanto, concentrados en la lucha en contra de la reforma laboral, no dejan de atender los problemas generados por la reforma aprobada en los últimos días del año pasado y que afectó severamente en algunos casos a los gremios y a los trabajadores de distintas áreas de la provincia.
Durante este mes y medio han intentado abrir canales de diálogo con algún ministro del gobierno provincial. Reconocen que David Consalvi, el secretario general de la Gobernación, es la vía adecuada para resolver cuestiones formales, pero carece de voz autorizada para algunas cuestiones políticas.
En un asado que reunió a varios de los dirigentes gremiales nucleados en la CGT histórica, uno de los comensales señalaba el problema que representa no tener vías de negociación abiertas y resumió la situación en un contexto que parece bastante desfavorable para los gremios, pero que a la larga también lo puede ser para el gobierno provincial:
«Llaryora no puede estar peleado con todos los gremios. En algún momento nos va a necesitar y en algún momento alguien tendrá que acercarse a negociar. Y en ese caso, la lista de temas para reclamar va a ser extensa».
