El modo campaña ya ocupa la agenda del gobernador

Con recorridas por el territorio y más presencia en los medios, Martín Llaryora apura los tiempos de una disputa con la oposición que se adelanta y promete un año tenso. La reforma laboral será el eje de la discusión política de la semana pero los legisladores nacionales cordobesistas no dan muchas pistas de la postura que van a tomar.

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El gobernador se sabe en desventaja. La apabullante derrota de octubre le ofrecía dos escenarios posibles: un triunfo que lo ubicaría como referente opositor ante Javier Milei pero con Juan Schiaretti caminando a su lado, condicionando sus decisiones. El otro marco era el actual, con una paliza en las urnas y un gobierno nacional que hará todo lo posible por dejar sin recursos a la provincia que más lo votó. Por eso, Martín Llaryora leyó bien el contexto y se lanzó a dar pelea sin el escrutinio del exgobernador que tácitamente le impuso la cautela y el bajo perfil como marca de gestión.

En ese frame bien definido se lanza en modo gestión y campaña, los dos modos de funcionamiento que más cómodo le sientan. Comprendió como intendente que hay que estar encima de cada aspecto del gobierno. Aprendió de De la Sota que cuando se instala un clima político de desesperanza hay que salir al terreno a recuperar la iniciativa.

Su primera jugada política estratégica ya está en marcha y coloca a Juez y De Loredo en el ring de contendientes. Los señaló en el discurso de Laboulaye con los adversarios sentados en la tribuna y lo seguirá haciendo cada vez que pueda para subrayar la máxima que dice que la política se hace con rivales bien definidos.

El ex diputado radical ya anunció que una boleta en 2027 llevará su nombre como candidato a gobernador y activa reuniones con posibles aliados como García Elorrio o con intendentes y concejales que son el principal capital político de la UCR. Juez, en cambio, intuye cual es la intención y la esquiva: “La prioridad es trabajar para la reelección de Milei”, dijo el senador que por ahora se refugia en una estrategia nacional para no acelerar en la local.

Con el diputado Gabriel Bornoroni la situación es distinta porque confrontar con él representa ir al choque con Milei y en el Panal saben que esa jugada no los favorece. Todas las referencias hacia los libertarios y su gente serán elípticas hasta que la campaña lo exija o las circunstancias lo hagan necesario.

Provincias Unidas con poco peso

La reforma de las leyes laborales se presenta como el asunto más importante que el gobierno lleva al Congreso desde la Ley de Bases y el miércoles se verán cuántas voluntades reunió la Rosada para aprobar en la Cámara Alta. Allí son los gobernadores los que marcan el pulso, y el toma y saca puede ser la llave para juntar los votos que abrirán la puerta a una discusión en extraordinarias en Diputados. Pero si fracasan no podrán volver a tratarla este año porque el reglamento del Congreso impide tratar dos veces un mismo proyecto en el año.

Desde la gobernación insisten en mantenerse en silencio y aseguran que los legisladores votarán con libertad de conciencia. Ante la incredulidad que despierta tal afirmación retrucan en el Panal que los votos cordobesistas no son gravitantes para la aprobación, lo cual es cierto. También porque el presidente no negocia con gobernadores que tienen exigencias elevadas como los de Córdoba o Santa Fé. Prefiere a los dialoguistas del norte que tienen pretensiones de ATN más moderadas. Sin embargo, y a pesar de su voluntad negociadora, los mandatarios no garantizarán los votos hasta que no se acrediten los fondos y en el gobierno todavía está fresco el recuerdo de diciembre y los reveses legislativos que sufrieron.

En la sesión se verá cuál es la postura de la senadora Alejandra Vigo que, en principio votará a favor pero con rechazo al Fondo de Asistencia Laboral que prevé redireccionar aportes de los empleadores para afrontar futuras indemnizaciones. Esos recursos ahora van al sistema previsional que se vería desfinanciado. Lo que sí apoyaría la senadora son las simplificaciones que eviten juicios laborales que es un reclamo que las pymes le trasladaron al exgobernador Schiaretti durante la campaña y que apoyó expresamente.

Los que están atentos a los movimientos de los diputados y senadores son los gremios que la semana pasada marcharon en la ciudad encabezados por la UOM y varios dirigentes nacionales como Abel Furlan de metalúrgicos o Rodolfo Aguiar de ATE. Los mismos gremios marcharán este martes en Santa Fe tratando de condicionar a la CGT que busca un acuerdo con los libertarios para que no incluyan en la reforma los artículos que eliminan los aportes a los sindicatos. “La clave es que el Senado no la pueda tratar y la herramienta es un paro general o una movilización muy fuerte. Lo primero es improbable, lo segundo es “difícil”, dijo un gremialista.

La única verdad que asoma en este primer round legislativo en el Congreso es que Provincias Unidas no es el bloque dirimente que soñaron los gobernadores. Otra vez la estrategia del consultor Guillermo Seita no fue lo que esperaban los mandatarios provinciales y deja a la luz que las ideas brillantes en un escritorio no suelen serlo cuando se trasladan a la realidad.

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