¿Y si probamos con la prevención? / ¿Será una justicia justa… o injusta?

La absolución de Patricia Scheuer y el inicio del juicio a Oscar González invitan a reflexionar sobre la prevención de las tragedias viales y el funcionamiento del sistema judicial.

justicia

¿Y si probamos con la prevención?

Hace un par de semanas, el juez Martín Peluso, de la ciudad de Buenos Aires, sobreseyó a la empresaria Patricia Scheuer quien en el Año Nuevo del 2025 atropelló y mató al turista brasileño Fernando Amorim e hirió gravemente a su pareja. Scheuer tenía 71 años en el momento del hecho y según las pericias sufrió un “apagón neurológico”, consecuencia de una epilepsia focal de causa estructural que esta mujer desconocía. Desde el punto de vista penal, al confirmarse este diagnóstico se volvió inimputable y fue sobreseída. Ahora el seguro posiblemente tenga que hacerse cargo de la reparación civil y económica a la sobreviviente y a la familia del fallecido. Este siniestro recuerda al protagonizado en nuestra ciudad por Cristian Pacha, de 68 años, quien en septiembre del 2024 atropelló a casi 30 peatones en la avenida Chacabuco. Este señor fue condenado a 6 años y 8 meses de prisión y a 10 de inhabilitación para conducir, ya que sabía que no podía manejar porque sufría epilepsia y lo mismo fue a sacar el carnet, ocultando esa información médica.

Lo que queda claro es que no en vano Argentina sufre una epidemia con los siniestros viales desde hace décadas, y con escasas perspectivas de mejoría. Por supuesto, hay múltiples causas que van desde la falta de educación vial y de CONCIENCIA por parte de muchos automovilistas -jóvenes y adultos- que manejan alcoholizados, drogados y de modo desaprensivo, creyendo que son más importantes si juegan a los “autitos picadores y chocadores”. Pero también muchos adultos mayores que ya no tienen ni los reflejos ni la habilidad para conducir vehículos que pesan entre 1.200 y 2.200 kilos, y que se pueden convertir en “armas mortales” de víctimas desprevenidas. Es verdad que se han mejorado las exigencias para los automovilistas mayores de 70 años, pero por lo visto, pareciera no ser suficiente para revertir la situación. La intervención judicial casi siempre es posterior a estos siniestros evitables y por eso nos preguntamos: ¿Y si probamos con la prevención?

¿Será una justicia justa… o injusta?

La creencia popular es que “la Justicia no es igual para todos”, o dicho de otro modo, que “no todos somos iguales ante la Ley”. El próximo lunes 3 de agosto, la Cámara del Crimen de Villa Dolores comenzará a juzgar al ex legislador Oscar González, uno de los políticos más poderosos e influyentes de Córdoba, y especialmente de Traslasierra. Está acusado de homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas, por la tragedia que provocó el 29 de octubre de 2022, cuando manejando una camioneta BMW X1 y a una velocidad de 87 km/h, se cruzó de carril y chocó al vehículo que manejaba la docente Alejandra Bengoa, quien falleció en el acto. La víctima viajaba a nuestra ciudad acompañada por su hija adolescente Marina y su amiga Alexa, ambas ubicadas en el asiento trasero. Si bien pudieron sobrevivir, sufrieron importantes heridas que les dejaron graves secuelas, sobre todo a Alexa quien quedó parapléjica.

En lo que respecta al imputado, desde el primer momento tuvo una conducta egocéntrica y mínimamente empática con las víctimas y sus familiares. Más allá de alguna declaración periodística “de ocasión”, nunca se compadeció con quienes se llevaron la peor parte de la tragedia. Sus abogados defensores, Miguel Ortíz Pellegrini y Leandro Ortiz Morán, seguramente tratarán en el juicio de amortiguar una eventual condena, para que no sea superior a 3 años de prisión y tenga así ejecución condicional. La fiscal de este juicio será Analía Gallaratto, la misma que investigó el hecho y que posiblemente le haya pesado más que “una papa caliente”. Nunca consideró que lo sucedido haya sido un “dolo eventual”, como sí ocurrió con otros siniestros similares instruidos por otros fiscales. Pero acaso, ¿Gallaratto hubiera agravado la imputación si el acusado no era un hombre de los quilates de González? Además (e increíblemente) este juicio será unipersonal, o sea solo a cargo del juez Santiago Camogli Roqué. Ni vale pena mencionar que por las características del objeto procesal, lo recomendable hubiera sido un tribunal en pleno, como ha sucedido en casi todos los juicios por tragedias viales que se hicieron en Córdoba durante los últimos años. Los abogados querellantes en tanto, Emiliano Binante, Germán Romero Marcón y Lucas Cocha, saben que tendrán que prodigarse y mucho para lograr una condena efectiva y por dolo eventual.

Más allá de las suspicacias previas, a partir del 3 de agosto venidero, miraremos con lupa lo que ocurra en los tribunales de Villa Dolores. Por ahora, solamente nos podemos preguntar si la Justicia en el juicio a Oscar González… ¿Será justa o injusta?

Salir de la versión móvil