«Lo que ocurrió en Córdoba es una tragedia política para el radicalismo. El proceso previo a la elección fue desgraciado, lleno de desinteligencias que pudieron haberse evitado. Era difícil ganar la elección unidos y mucho más difícil divididos», dijo Storani.
En declaraciones radiales, el dirigente bonaerense indicó que «es un voto castigo por todo el proceso» previo a los comicios provinciales para el oficialismo. «Es un golpe muy duro para el radicalismo, en una provincia con una historia poderosa. Además, en cierto modo se ratificó ese sentido de identidad en elecciones municipales (previas a la de este domingo), pero esto es otro tema. Hay una suerte de castigo al proceso», agregó.
El ex ministro del Interior volvió a reclamar que se traten de «reformular las reglas de juego dentro de Cambiemos, porque sino no tiene sentido la continuidad».
«Fuimos una coalición electoral exitosa, pero nunca una auténtica coalición de gobierno. Me parece que hubo mucha soberbia en el PRO. La exigencia es que haya primarias abiertas con garantías para competir», dijo.
A su turno, el secretario general de la UCR de Córdoba, Alberto Zapiola, responsabilizó el lunes a las autoridades de la Casa Rosada por la ruptura de Cambiemos, al afirmar que esa situación llevó a la “división y la derrota”.
“Lamentablemente, la ruptura de Cambiemos que vino desde Buenos Aires se reflejó en el resultado electoral”, manifestó el dirigente mestrista. Sobre el particular, afirmó: “Cuando desde Buenos Aires dieron las directivas de imponer a Mario Negri por encima del acuerdo firmado, todo se terminó complicando y pasó lo que pasó”.
En las elecciones provinciales del domingo pasado, el gobernador Juan Schiaretti no solo se impuso por amplio margen en la gobernación, incluso le arrebató a la UCR la Capital y numerosas localidad del interior provincial como el caso de Villa General Belgrano y Río Segundo.
