La 18ª sinfonía de Mauricio Macri en nuestra provincia significó la culminación de una semana clave de cara al futuro de Cambiemos en Córdoba.
Invocando la fuerza de Eolo, el dios griego del viento, el mandatario nacional cerró una semana en la que desde la Casa Rosada se activó el dispositivo “rearme”, luego de las heridas que dejaron las elecciones provinciales.
La inauguración de las líneas de montaje de aerogeneradores para las torres eólicas y la invocación al viento que realizó, bien pueden servir de metáfora para la necesidad de empujar y aglutinar a la tropa de cara a las generales. En ese plan, el jefe del Estado se rodeó de dirigentes “propios” (Gato Romero, Gabriel Frizza y Mario Negri, claro), “extraños” (los hermanos Mestre) y los “intermedios” (Luis Juez).
Con su mejor cara de pater familias, Macri buscó contener a todos. Pero si algo quedó en claro es que su hombre en Córdoba es Negri. De visible buen humor, el diputado se permitió bromear sobre un supuesto ofrecimiento para integrar el binomimo presidencial de Cambiemos. “Ustedes saben mejor que yo”, dijo.
Juez, en tanto, remarcó su excelente relación con Macri y dijo que mañana se reunirá con el Presidente “por pedido personal”. De manera sorprendente, ratificó que asumirá como concejal en diciembre, pese a la versión que lo coloca como uno de los eventuales candidatos al Parlamento nacional. ¿Se hablará de eso en la sobremesa de la Quinta de Olivos?
