Integrantes de movimientos sociales llevaron adelante ayer una nueva jornada de protestas en distintos puntos del país para reclamar que el Gobierno declare la emergencia alimentaria por lo inalcanzable que se volvió para una porción importante de la sociedad comprar los productos de la canasta básica. En la Ciudad de Buenos Aires, las medidas incluyeron una movilización hasta el Congreso nacional y un acampe con ollas populares en las inmediaciones del Ministerio de Desarrollo Social, ubicado en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Belgrano. Durante la mañana, militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), CTEP, Barrios de Pie, FOL y el Polo Obrero, entre otras organizaciones, ocuparon la zona bajo la consigna “acampe, frazadazo y cortes de ruta en todo el país”, a la espera de ser recibidos por la ministra del área, Carolina Stanley. Por la tarde, instalaron carpas y anunciaron que la protesta continuaría hasta hoy, con la idea de permanecer en el lugar “hasta que se sancione la ley”. Una postal similar ocurría anoche en Córdoba en la zona céntrica de la ciudad y se mantenía esta mañana.
En tanto, otro grupo de militantes marchó hasta el Congreso de la Nación, donde tuvo lugar una jornada de debate organizada por diputados opositores, quienes recibieron a los dirigentes sociales. En esa audiencia, los legisladores le reclamaron al Gobierno que declare por decreto la emergencia alimentaria y advirtieron que en caso contrario convocarán para la semana que viene a una sesión especial para intentar aprobar un proyecto de ley en ese sentido. El dirigente de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, aseguró que se trata de “un reclamo ya impostergable” que vienen planteando “desde hace tres años” porque “la situación se ha ido agravando”.
Denuncian que en los comedores escolares y populares la comida no alcanza frente a la creciente demanda que reciben. Según el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda, más de cinco millones de argentinos hoy no pueden acceder a una alimentación básica. El número de personas que comen poco o mal es el doble que en 2016. Con las últimas disparadas del dólar y el incremento en los precios en los supermercados, el reclamo de las organizaciones sociales dejó de ser un pedido en soledad. Las fuerzas políticas opositoras, encabezadas por los presidenciables Alberto Fernández y Roberto Lavagna, hasta las autoridades de la Iglesia Católica se hicieron eco de la demanda. “Hay cinco iniciativas presentadas: nuestra intención es unificarlas en un solo proyecto”, indicó el diputado Daniel Arroyo, del bloque Red por Argentina.
Difícilmente prospere en el recinto la iniciativa ya que, al no contar con el dictamen de comisión, se necesitarían los dos tercios de los votos para su aprobación, pero los bloques opositores, unidos, no alcanzan esa mayoría sin el apoyo del oficialismo. A su vez, ministros de Desarrollo Social de ocho provincias gobernadas por el peronismo acordaron presentar un pedido ante Stanley para que el Gobierno declare por decreto la emergencia. También circuló un documento firmado por varias instituciones y organizaciones como la Unión Industrial Argentina (UIA), la CGT, y las CTA, entre una veintena de nombres.
