El Concejo Deliberante aprobó la ordenanza de los «naranjitas»

El proyecto elimina el cobro en efectivo y transformar a los cuidacoches en "constatadores", mientras la oposición cuestionó la falta de control estatal.

Naranjitas

El cuerpo legislativo municipal aprobó este jueves elproyecto que reforma el sistema de estacionamiento medido y modifica el rol de los cuidacoches en la ciudad, que ahora pasan a ser meros «constatadores» de su aplicación. La iniciativa dividió al bloque opositor, generando cruces entre quienes la defienden como un paso hacia la transparencia y quienes la califican de «impuestazo» y criminalización de la pobreza.

Qué cambia con la reforma

El proyecto modifica tres ordenanzas vigentes, la 10.425, la 10.804 y la 12.468, y plantea una transformación profunda del sistema de estacionamiento medido. El cambio más visible para el vecino es la prohibición del cobro en efectivo: todos los pagos deberán realizarse a través de la aplicación municipal SEM, códigos QR u otros medios digitales.

Además, los cuidacoches autorizados dejan de llamarse «naranjitas» para pasar a denominarse «constatadores». Su función ya no será cobrar, sino verificar si el conductor inició el estacionamiento de manera digital y reportar incumplimientos a la autoridad competente, sin ejercer funciones de control policial.

La prestación del servicio queda en manos de cooperativas de trabajo legalmente constituidas, que administrarían el 80% de lo recaudado, mientras el 20% restante iría a las arcas municipales.

La normativa fija tarifas ancladas al precio del combustible para garantizar su actualización automática. La tarifa ordinaria equivaldría al 60% del valor de un litro de nafta de mayor octanaje de YPF (hoy Infinia, en $ 2.300 aproximadamente), mientras que en eventos masivos ese porcentaje ascendería al 100%.

El sistema regirá de lunes a viernes de 8 a 20, y los sábados de 8 a 14. Los domingos, feriados y fuera de esos horarios el estacionamiento sería gratuito, salvo en ocasión de eventos masivos, deportivos o artísticos. El Parque Sarmiento mantendrá su gratuidad total, todos los días.

El oficialismo defiende la medida

Desde el bloque oficialista, el concejal oficialista Marcos Vázquez fue uno de los más enfáticos al defender la iniciativa. El vicepresidente del bloque de Hacemos Unidos por Córdoba sostuvo que la ordenanza «busca más orden, más control, más convivencia y más dignidad», y agregó que «las ciudades no se construyen expulsando personas, se construyen integrando, estableciendo reglas claras, generando mecanismos de control que que permitan vivirla mejor.

Por último, advirtió sobre las consecuencias de la ausencia del Estado: «Cuando el Estado se corre completamente lo que aparece no es libertad, aparece desorden, conflicto e informalidad

La reforma también contempla sanciones para quienes operen fuera del sistema, multas, trabajo comunitario, arresto y prohibición de concurrencia en la zona donde se cometió la infracción, y propone articular con la Universidad Nacional de Córdoba capacitaciones en oficios como gasista, plomero o electricista, con el objetivo de que la actividad de cuidacoches no sea un destino permanente.

El Frente Cívico acompaña, pero con reparos

El Frente Cívico decidió respaldar el proyecto, aunque con condicionamientos. Martín Juez justificó su postura en la necesidad de proteger a las 379 familias de cooperativas que, según sus propias palabras, «hacen las cosas bien».

Sin embargo, el hijo del actual senador nacional responsabilizó tanto al gobierno provincial como al municipal por el clima de conflicto que hoy existe en torno a esta actividad, al que atribuyeron a 25 años de falta de control y estigmatización de los trabajadores. Finalmente advirtió que «si el ejecutivo municipal y provincial no tiene ganas de controlar esta ordenanza que tiene un montón de buenas intenciones, de nada va a servir«

La oposición, dividida entre el escepticismo y el rechazo

La oposición no habló con una sola voz. Mientras algunos bloques cuestionan la efectividad real de la ordenanza, otros la rechazan de plano.

El PRO y la UCR se mostraron escépticos. Para estos sectores, la iniciativa sería un «maquillaje» que otorga al Ejecutivo demasiada discrecionalidad para definir zonas de estacionamiento y elegir cooperativas sin criterios claros.

El cuestionamiento también apunta a la inacción histórica: varios concejales preguntaron por qué el municipio no ejerció su poder de policía con las normas que ya existían, y sugirieron que fue una ley provincial la que forzó este debate de manera apresurada.

El rechazo más enérgico provino del FIT, que calificó la reforma de «impuestazo» y advirtió que la expansión del estacionamiento medido podría pasar de las 400 cuadras actuales a más de 1.000, incorporando nuevas avenidas y zonas comerciales. La concejala Cintia Frencia cuestionó además el modelo laboral que propone la ordenanza:

«Van a convertir en un ejército de trabajadores precarizados que recaudan para el municipio… en lugar de constatadores, pongámosle el nombre de recaudadores.»

Por su parte, desde el bloque libertario, la edila Jessica Rovetto Yapur expresó su rechazo al proyecto: «Es un cheque en blanco para que el ejecutivo pueda hacer y deshacer a su antojo. No sabemos con claridad cómo se van a administrar los fondos, qué controles existirán, quién va a auditar, qué responsabilidades va a tener la municipalidad, qué cooperativas van a poder operar este nuevo sistema».

Con esta aprobación, queda en manos de la Municipalidad reglamentar casi todos los detalles de la ordenanza y tiene 30 días para hacerlo, aunque la intención es que entre en vigencia el martes 26 del corriente, cuando comience a regir el nuevo Código de Convivencia Provincial, que le da el marco a la flamante ordenanza.

Entre los aspectos que están pendientes figuran: El color de los chalecos, cómo fijarán el precio ahora que los valores de los combustibles están «liberados», cuáles y cuántas serán las cuadras que van a incorporar al sistema, cuál será el precio para las motos, cuántos vehículos autorizarán por familia para estacionar en cercanías del domicilio, cómo verificará el constatador esta situación puntual de los vecinos, hasta donde se podrá trabajar en los eventos masivos dentro de los barrios (ejemplo Quality, Instituto, Belgrano, etc.).

Seguramente el tema seguirá en discusión, incluso después de que se definan todos estos puntos en la reglamentación, porque las dudas también incluyen a la manera en que se llevará adelante su implementación. Esa será la prueba de fuego para la ordenanza.

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