La Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación presentó la edición 2025 del Mapa de Género de la Justicia Argentina, un relevamiento que desde 2011 sistematiza datos de todas las jurisdicciones para visibilizar la distribución de cargos por género.
El informe revela una estructura piramidal persistente en el sistema judicial, donde las mujeres son mayoría en la base pero su presencia disminuye drásticamente al ascender en el escalafón jerárquico. A nivel nacional, el sistema cuenta con un plantel de 133.622 personas, de las cuales el 57% son mujeres, aunque este grupo solo ocupa el 31% de los cargos de máxima autoridad, como ministras, procuradoras o defensoras generales.
La brecha de género es más evidente en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que actualmente está compuesta por tres varones y ninguna mujer, reflejando un retroceso en la representación femenina desde que el tribunal llegó a contar con dos ministras entre 2011 y 2013.
En el ámbito de la magistratura nacional, que incluye a jueces, fiscales y defensores, las mujeres representan el 46%, una cifra que se mantiene estable desde 2023 y que aún no alcanza la paridad total. Los varones continúan teniendo mayores posibilidades relativas de ascenso, con 3,5 veces más chances de alcanzar puestos de máxima autoridad que sus pares mujeres en todo el país.
Por su parte, el Poder Judicial de Córdoba presenta indicadores de feminización superiores a la media nacional en casi todos sus niveles, con una composición total del 68% de mujeres entre sus 9.086 integrantes. Desde el inicio del registro, la participación de las mujeres en la justicia cordobesa ha crecido un 8%, destacándose especialmente en los cargos de ministras, donde alcanzan un 43%, situándose 12 puntos por encima del promedio del país. En los niveles de funcionariado y personal administrativo, la provincia también supera la media nacional con un 72% de ocupación femenina en ambos rangos.
Sin embargo, a pesar de estos avances en la provincia, la justicia cordobesa enfrenta retos similares a los del resto del país en los niveles de toma de decisiones. El porcentaje de mujeres en la magistratura provincial se ha estancado en el 46% durante los últimos tres años, lo que sugiere barreras persistentes para alcanzar la paridad efectiva en estos cargos. Además, en el personal de servicio de Córdoba, la presencia femenina es notablemente baja con solo un 12%, en contraste con el 33% registrado a nivel nacional.
Finalmente, el relevamiento de 2025 también incluyó datos sobre otras identidades de género, registrando a 61 personas bajo esta categoría en todo el sistema de justicia argentino, de las cuales la mayoría se desempeña en la Procuración General de la Nación. En el caso específico de Córdoba, se reportó una persona administrativa que ingresó a través del Registro Único de Aspirantes travestis, transexuales y transgénero, reflejando el proceso gradual de visibilización estadística de la diversidad dentro de las instituciones judiciales.
