Durante una recorrida de Rodrigo De Loredo por el departamento Río Cuarto que culminó con un acto en la capital alterna de la provincia junto a intendentes, legisladores y autoridades del Comité provincial, el pre-candidato radical expresó que «Río Cuarto va camino a ser la nueva Rosario«, alertó, al tiempo que contabilizó cuatro homicidios en los últimos 30 días vinculados a enfrentamientos entre bandas.
En esa línea, cuestionó severamente los parches provinciales en la materia: «El Gobierno provincial no va contra el problema, y no lo hace porque son inútiles o porque son cómplices. Crear una policía urbana, sin armamento, no soluciona nada, es todo humo frente a un delito tan complejo como el narcotráfico», disparó, citando además relevamientos locales que señalan que el negocio narco mueve unos 50 millones de pesos diarios en la ciudad.
Quinteros lo trató de «ignorante e irresponsable»
El propio ministro de Seguridad de la provincia salió a responderle a través de su cuenta en la red social X, ex Twitter, en un posteo donde considera que «comparar Río Cuarto con Rosario sin fundamentos es sembrar un pánico innecesario» y que ello «revela una profunda ignorancia sobre la seguridad y una enorme irresponsabilidad«.
Un candidato tiene todo el derecho a hacer campaña. No tiene derecho a inventar cifras, sembrar miedo y usar la angustia de las familias para conseguir un título. Eso es miserable. Es terrorismo estadístico.
Las estadísticas provinciales muestran una baja de los principales delitos. Eso no significa que esté todo resuelto. Significa que hay datos que deben respetarse, aunque le arruinen el discurso a quien necesita presentar una catástrofe para promocionarse.
Comparar Río Cuarto con Rosario sin fundamentos es sembrar un pánico innecesario. Revela una profunda ignorancia sobre la seguridad y una enorme irresponsabilidad para hablar de un problema que exige conocimiento, trabajo y seriedad. Quien pretende gobernar debería, por lo menos, aprender a interpretar una estadística antes de usarla.
Cada delito nos preocupa. Cada víctima merece una respuesta. Por eso resulta miserable convertir ese dolor en un invento electoral. Los vecinos tienen derecho a exigirnos resultados. Los candidatos no tienen derecho a engañarlos.
Hacerse el excéntrico recorriendo la provincia en un auto de película puede servir para llamar la atención. Para gobernar hacen falta capacidad, equipos y propuestas. Si toda la oferta es una puesta en escena acompañada de frases alarmistas, lo que hay es un show marketinero.
La gente quiere trabajo y verdad. Quiere funcionarios que se hagan cargo y dirigentes que estén a la altura. La seguridad, y en especial la gestión, exigen compromiso y trabajo.
A eso sólo lo puede ofrecer alguien comprometido y a quien se le conoce, al menos, que trabajó alguna vez.— Juan Pablo Quinteros (@QuinterosJP) October 28, 2026
