Córdoba vuelve a estar en el centro de la agenda presidencial. Este miércoles, Javier Milei pisará nuevamente suelo cordobés para encabezar una visita netamente operativa: supervisará la etapa de ejecución de «Daga Atlántica», el adiestramiento binacional que se viene desarrollando en la Guarnición Militar Córdoba y que fue autorizado por el Decreto 264/2026.
El Presidente no llegará solo. Según confirmaron desde la Casa Rosada, la comitiva oficial estará integrada por:
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Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.
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Manuel Adorni, jefe de Gabinete.
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Tte. Gral. Carlos Presti, ministro de Defensa.
Además, se espera que se sumen a las actividades en nuestra provincia el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, junto a altas autoridades militares del Pentágono vinculadas al despliegue.
Respecto de la presencia de autoridades provinciales en los ejercicios, no se ha comunicado nada de manera formal, aunque fuentes nacionales indican que es posible que el gobernador Martín Llaryora, además de recibirlo en el Aeropuerto, se sume como invitado a los ejercicios militares.
Blindados en suelo cordobés e interoperabilidad
Tras superar la fase de planeamiento, el ejercicio conjunto entró en su etapa más intensa en el terreno. Durante la actividad en la provincia, se utilizarán los reconocidos vehículos blindados Stryker, un material clave que el Gobierno nacional viene negociando con Washington en el marco del plan de modernización de las Fuerzas Armadas.
El dato: «Daga Atlántica» se desarrolla entre el 21 de abril y el 12 de junio. Aunque abarca también a la Base Naval Puerto Belgrano y la VII Brigada Aérea de Moreno, Córdoba es uno de los epicentros principales para el despliegue de las operaciones especiales y el adiestramiento combinado.
Ajustes en el despliegue
Desde el entorno presidencial reconocieron que el ejercicio sufrió algunas modificaciones respecto al plan original. Debido a la escalada de tensión en Medio Oriente, el Pentágono resolvió reducir parte del presupuesto y la cantidad de personal enviado a la Argentina, el cual quedó fijado en un máximo de 50 efectivos.
A pesar de este recorte, desde el Ejecutivo nacional aseguraron que el sentido de la actividad se mantiene intacto, destacando el valor de que nuestra provincia sea el escenario para mejorar la interoperabilidad y el entrenamiento de combate con tecnología de última generación (como sistemas aéreos no tripulados y equipos de visión nocturna).
