En medio de las políticas de ajuste y reducción del gasto público, el funcionamiento de las legislaturas provinciales representa una erogación significativa dentro de los presupuestos de las 24 jurisdicciones. Según un informe de la Fundación Libertad elaborado sobre los presupuestos correspondientes a 2026, cada legislador provincial cuesta, en promedio, $1.531 millones al año, lo que equivale a unos $128 millones mensuales.
El estudio contempla a los 1.199 diputados y senadores que integran las legislaturas de todo el país. En conjunto, las provincias destinan $1.835.300 millones al funcionamiento de sus poderes legislativos.
La cifra no representa solamente los salarios de los legisladores. El presupuesto incluye también el funcionamiento de las cámaras y, principalmente, los recursos destinados al personal que trabaja junto a diputados y senadores.
Grandes diferencias entre las provincias
El costo por legislador presenta fuertes diferencias según la jurisdicción. Tucumán encabeza el listado, con un gasto anual de $3.725 millones por legislador. La provincia cuenta con 49 integrantes de su Poder Legislativo.
En segundo lugar aparece la Ciudad de Buenos Aires, que tiene 60 legisladores y destina unos $3.402 millones por cada uno, mientras que Chaco, con 32 diputados y senadores, registra un costo de $3.057 millones por legislador.
En el otro extremo se encuentran San Luis y Santiago del Estero, con erogaciones anuales de $176 millones y $206 millones por legislador, respectivamente.
La diferencia es especialmente marcada en la comparación entre Tucumán y San Luis: de acuerdo con el informe, el costo atribuido a cada legislador tucumano es más de 21 veces superior al registrado en la provincia puntana, que cuenta con 52 legisladores.
En términos generales, el funcionamiento del Poder Legislativo representa el 1,15% del total de los presupuestos provinciales. Tucumán, con 3,66%; Catamarca, con 2,64%; y Chaco, con 2,22%, son las jurisdicciones donde esa participación es mayor.
El peso del personal
Uno de los principales componentes del gasto legislativo es el personal. Además de diputados y senadores, las cámaras cuentan con secretarios, asesores y trabajadores permanentes y transitorios.
En las provincias para las que se obtuvo información, el gasto en personal representa en promedio el 84% del presupuesto legislativo.
Los porcentajes más elevados corresponden a Río Negro, con 95%; Formosa, con 94,2%; y Mendoza y Santa Cruz, con 94%.
En el extremo inferior aparecen Santa Fe, con 64,6%; San Luis, con 72,9%; y la Ciudad de Buenos Aires, con 73,2%.
La cantidad de empleados vinculados a cada legislador también muestra diferencias importantes. Corrientes registra 72 empleados por legislador, seguida por Chaco, con 70, y Formosa, con 62.
Por el contrario, tres jurisdicciones tienen menos de diez trabajadores por cada representante: San Luis, con 2; Santiago del Estero, con 5; y Córdoba, con 8.
El debate sobre el gasto público
El informe de la Fundación Libertad plantea que los recursos destinados a las legislaturas son elevados tanto en relación con otras partidas de los presupuestos provinciales como frente a parámetros internacionales. La entidad también sostiene que existe una discusión sobre la correspondencia entre el nivel de gasto y la cantidad y características de los proyectos legislativos presentados y aprobados.
En ese contexto, el estudio plantea que el Poder Legislativo debería formar parte de los procesos de reducción y ordenamiento del gasto público, y señala la responsabilidad de las cámaras provinciales frente a las demandas sociales vinculadas con una mayor austeridad y eficiencia.
Las cifras, correspondientes a los presupuestos provinciales de 2026, permiten observar que detrás del costo atribuido a cada legislador existe una estructura mucho más amplia, en la que el personal constituye el principal componente de las erogaciones y donde las diferencias entre jurisdicciones son considerablemente amplias.
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