El Gobierno nacional lanzó este jueves la denominada “Oficina de Respuesta Oficial”, una nueva herramienta comunicacional destinada a responder de manera directa a lo que define como “noticias falsas” y maniobras de prensa impulsadas por sectores mediáticos y políticos opositores.
El anuncio fue respaldado por el presidente Javier Milei, quien desde sus redes sociales aseguró que la iniciativa busca “desenmascarar mentiras y operaciones de los medios”. En la misma línea, el asesor presidencial Santiago Caputo sostuvo que la creación del organismo implica que quienes “no ejercen el periodismo con responsabilidad” ahora tendrán una respuesta oficial que exponga sus falsedades.
La Oficina se presentó públicamente a través de la red social X con un perfil de tono confrontativo y una misión explícita: “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”. Desde el Ejecutivo argumentaron que, en un contexto donde la desinformación se propaga con rapidez, limitarse a informar resulta insuficiente.
En su comunicado inaugural, el organismo subrayó que su accionar no apunta a la censura, sino al combate de la desinformación mediante la difusión de datos y aclaraciones oficiales. “Estamos sumando una voz institucional para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. La libertad de expresión es sagrada para esta administración”, remarcaron.
Desde el Gobierno también vincularon la creación de la Oficina con el cambio en la política de medios, especialmente la eliminación de la pauta oficial. Según señalaron, al dejar de “financiar relatos”, las críticas y versiones falsas se intensificaron, lo que volvió necesario responder “con claridad y sin rodeos”.
Finalmente, aclararon que la nueva dependencia no buscará imponer una visión ni persuadir a la ciudadanía, sino aportar herramientas para que la sociedad pueda distinguir hechos de relatos. “La democracia no se fortalece tolerando la mentira, sino exponiéndola”, concluyó el comunicado oficial.
El consumo de carnes creció casi 4% en 2025 y se consolidó el giro hacia el pollo y el cerdo
