A través de un DNU, el Gobierno Nacional endureció las reglas para extranjeros

La medida dispuesta por el DNU 681/2026 penaliza los ataques a la identidad nacional y permite revocar residencias. La ministra Alejandra Monteoliva aclaró los alcances.

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El presidente Javier Milei oficializó este jueves el Decreto de Necesidad y Urgencia 681/2026 que endurece las reglas de la Ley de Migraciones en todo el país. La normativa habilita la expulsión inmediata y prohíbe el ingreso de extranjeros que emitan mensajes de odio contra ciudadanos locales o ultrajen los símbolos patrios. Según un comunicado de la Oficina del Presidente, la decisión responde a recientes manifestaciones de hostilidad contra la República Argentina.

Causales de expulsión e inadmisión en las fronteras

El Poder Ejecutivo Nacional modificó la legislación vigente para incorporar motivos estrictos de rechazo territorial. La reforma alcanza tanto a quienes deseen ingresar al país como a los ciudadanos extranjeros que ya posean autorizaciones legales para residir en la Argentina.

El decreto sanciona a quienes dirijan mensajes de odio, orales o escritos, o inciten a la violencia contra el pueblo argentino por razones de nacionalidad. De igual manera, el texto legal castiga a los individuos que participen en el ultraje de los símbolos patrios nacionales o instiguen a terceros a cometer estos actos.

La reforma impacta de manera directa en los artículos 29, 62 y 63 de la norma migratoria. Las autoridades competentes podrán intimar al infractor a abandonar el territorio en un plazo determinado o dictar su expulsión directa, evaluando los elementos de cada caso particular.

El resguardo de la libertad de expresión

El Ejecutivo justificó la validez del decreto mediante disposiciones de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que prohíbe la apología del odio. El documento oficial argumentó que la reforma resulta compatible con las limitaciones destinadas a la protección de la seguridad nacional y el orden público.

La normativa incluyó una salvedad para garantizar la libre expresión de las personas. El nuevo inciso determinó que las manifestaciones de disenso ideológico o críticas políticas, académicas y ciudadanas no podrán encuadrarse dentro de las causales de expulsión, siempre que configuren un ejercicio constitucional legítimo.

El documento oficial remarcó que las hostilidades y el menosprecio a la identidad nacional crecieron considerablemente en el último tiempo. A través de este diagnóstico, el texto concluyó que admitir la permanencia de estos perfiles representa un riesgo directo para la convivencia social.

Declaraciones de la ministra de Seguridad

La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, precisó en declaraciones radiales que la medida modifica tres artículos específicos: el impedimento de ingreso, la cancelación de la residencia y sus efectos. La funcionaria defendió la autonomía del Estado para regular sus fronteras.

«Todos los países en su condición de soberanos tienen la última palabra en decidir a quiénes les abren la puerta», afirmó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva. La funcionaria descartó fines persecutorios en la iniciativa.

«No es una cuestión de gustos, estamos haciendo referencia a situaciones que atenten fundamentalmente a nuestros símbolos patrios, como quemar una bandera», completó la funcionaria nacional. Las modificaciones entrarán en vigencia al día siguiente de su publicación oficial y el texto será remitido al Congreso.

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