Laura Carrizo: El proyecto de Ley de Glaciares es inconstitucional, ilegal e ilegítimo

Para analizar la iniciativa que este jueves se debate en el Senado, Hoy Día Córdoba dialogó con la coordinadora del área de ambiente de Fundeps, la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables.

Laura Carrizo: El proyecto de Ley de Glaciares es inconstitucional, ilegal e ilegítimo

La abogada ambientalista considera que se viola la Constitución Nacional y los tratados internacionales a los que Argentina adhiere.

Una serie de organizaciones ambientalistas de Córdoba y de todo el país expresaron su preocupación por la casi segura aprobación en el Senado del proyecto de Ley de Glaciares. Para la referente ambiental de Fundeps, María Laura Carrizo, se violan artículos constitucionales y derechos consagrados por la Carta Magna y tratados internacionales a los que Argentina adhiere.

Hoy Día Córdoba: ¿Cuál es la principal objeción que tienen a la iniciativa?
María Laura Carrizo: El proyecto que se va a tratar es inconstitucional, ilegal e ilegítimo. La Ley de Glaciares es una herramienta que nace de la movilización popular y de la exigencia de las comunidades, sobre todo las cordilleranas, para la protección del agua y de las formas de vida de esos territorios. Cualquier modificación que se lleve adelante de esta manera, sin participación ciudadana, ya es ilegítima.

HDC: ¿Por qué lo consideran así?
MLC: Todo el articulado es violatorio del artículo 41 de la Constitución Nacional, que establece el sistema de presupuestos mínimos, poniendo a disposición del extractivismo nuestros recursos más importantes, como el agua. Tiene diversas inconstitucionalidades e ilegalidades, sobre todo cuando deja en manos de las provincias determinar cuáles son los glaciares que van a ser protegidos y cuáles no, pasando por encima de lo que fija el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA).

HDC: ¿Qué rol juega el IANIGLA en la protección de los glaciares?
MLC: El inventario del IANIGLA era un instrumento técnico científico que determinaba e individualizaba los glaciares, glaciares de escombros y manchones perennes, constituyendo una base fáctica y científica para la toma de decisiones. Dejarlo en manos de las provincias es sumamente grave. Porque hay provincias que sufren una presión extractivista, sobre todo en lo que hace a minería a cielo abierto, muy grande. Esto deja completamente desprotegidos no solo los glaciares, sino también el agua de los territorios.

HDC: El argumento del gobierno es que este proyecto nace a pedido de las provincias cordilleranas…
MLC: Justamente, porque las provincias más expuestas a esas presiones del lobby minero. Además, se rompe el piso mínimo que establece el artículo 41, que dice que la Nación es quien tiene que dictar estas leyes de presupuestos mínimos de protección ambiental. Este artículo tiene un fundamento muy fuerte: el ambiente es uno y no entiende fronteras ni límites provinciales. Entonces, queda en manos del Congreso de la Nación determinar cuál es esa protección mínima.

HDC: ¿Y por qué se involucran desde Córdoba?
MLC: En Córdoba, si bien no tenemos glaciares, muchas de las organizaciones que firmaron el comunicado trabajamos en otros territorios. En Fundeps, por ejemplo, con algunas asambleas en Catamarca, en problemas vinculados siempre al agua. Hay otras organizaciones como Natura Argentina, que trabajan también en las provincias del norte. Además, hay que entender que el ambiente es uno solo y no entiende de divisiones políticas.

HDC: ¿Cómo lo están viviendo en las provincias andinas?
MLC: Creo que las comunidades, los territorios, tienen preocupaciones muy grandes vinculadas al día a día, a una situación de un país que está muy convulsionado. Eso hace que a veces no podamos llegar a organizarnos o coordinarnos como nos gustaría. Este intento de modificación ya se trató de ingresar hace dos años, y en ese entonces sí logramos coordinar acciones con otras organizaciones de toda la Argentina y frenar esta modificación. Entiendo que con el actual contexto estamos más desorganizados y eso hace que a veces no haya las cabezas ni el tiempo disponible para afrontar todo lo que implica intentar frenar esta modificación.

HDC: Es como que ahora, en estos tiempos, lo que antes se cuestionaba, ahora, en nombre de los nuevos tiempos políticos, se dan por sentado y se permiten.
MLC: Es una época donde no podemos avanzar en derechos, sino batallar para sostener, para proteger el monte, para proteger el agua. Han sido dos años muy duros para nosotros, quienes trabajamos en esto, de muchos retrocesos y de mucho quebrantamiento legal de todo lo que estaba “prohibido» y de repente no está más prohibido. Eso también nos desarticula, porque también cada uno está preocupado en lo suyo. Y bueno, habilita estas cosas…

HDC: Como si invitaras a alguien a la lucha y te dice que tiene ganas, pero si no llega a fin de mes, o tiene tres laburos, en qué momento sale a luchar por el ambiente…
MLC: Exacto. Se vuelve abstracto todo, toda esta cuestión. Incluso para las organizaciones de la sociedad civil, el intento de sostenernos económicamente, el intento de sobrevivir a esta época, y en el medio tenés que estar por detrás de todo esto todo el tiempo. Eso sucede todos los días en esta época. Entonces, empieza a ser como muy cuesta arriba y muy cruel también. Pero bueno, entendemos la época en la que vivimos y también por eso nos organizamos y le seguimos poniendo voluntad. Vamos a dar batalla, aun cuando sabemos que probablemente la vamos a perder.

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