El escenario político nacional se ve sacudido por un distanciamiento público entre el expresidente Mauricio Macri y la actual presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quienes manifestaron visiones contrapuestas sobre la sostenibilidad del rumbo económico y el futuro del proyecto de Javier Milei.
Durante su intervención en la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) celebrada en La Rural, Macri reconoció el logro del equilibrio fiscal en un tiempo récord, pero lanzó una severa advertencia sobre la naturaleza del ajuste actual. El titular del PRO sentenció: “El equilibrio fiscal es de mala calidad, porque un país que no puede ni siquiera reinvertir para cuidar la infraestructura que tiene se está descapitalizando”, remarcando que sin inversión en conectividad física y virtual no hay posibilidad de desarrollo genuino.
El titular del PRO participó del panel de cierre de la convención, titulado “Un mundo en transición”, junto al expresidente de Colombia, Iván Duque, y el presidente de Camarco, Gustavo Weiss.
En su diagnóstico frente a empresarios y constructores, Macri insistió en que la Argentina debe avanzar hacia reformas de «segundo orden» para reducir el gasto rígido y abrir espacio a la inversión privada, señalando además que el cepo cambiario y las retenciones siguen siendo obstáculos que el mundo empresario padece.
Asimismo, el exmandatario advirtió sobre los riesgos del personalismo político al sostener que la confianza debe depositarse en las instituciones y no en liderazgos individuales. En ese sentido, afirmó: “Un caudillo está hoy y no está mañana, y menos en un sistema democrático tan pendular como el que tenemos en la región”.
El expresidente también señaló dos factores que, a su entender, continúan desalentando la inversión privada. Por un lado, cuestionó la persistencia del cepo cambiario al afirmar que “para el mundo empresario sigue existiendo”. Además, criticó las retenciones a las exportaciones y sostuvo que no deberían aceptarse de manera permanente, ya que “no funcionan en ninguna parte del mundo”.
La respuesta de Patricia Bullrich no se hizo esperar, buscando desactivar las especulaciones sobre sus ambiciones personales y la estabilidad de la coalición gobernante. La senadora fue categórica al responder: “yo no estoy lanzada”. Además, ratificó su compromiso absoluto con la actual gestión.
Bullrich subrayó que La Libertad Avanza es el proyecto que transformará al país y aseguró con firmeza: “estoy acompañando un proyecto y lo voy a acompañar hasta el final”, descartando de plano cualquier posibilidad de quiebre interno al sostener que “no hay riesgo de fractura” en el Gobierno.
Más allá de la disputa con Macri, Bullrich ha mantenido un perfil alto dentro del Congreso, llegando a presionar públicamente a figuras del propio Poder Ejecutivo para garantizar la transparencia de la gestión. En este sentido, la legisladora intimó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para que presente su declaración jurada en el marco de una investigación judicial por su patrimonio, cuestionando la demora del funcionario con la frase: “¿Para qué vas a esperar hasta el 30 de julio si la podés presentar ahora?”.
