Renunció la directora del Museo Histórico Nacional tras la decisión de trasladar el sable de San Martín

La salida de María Inés Rodríguez Aguilar se produjo luego del decreto que dispuso el cambio de custodia de la pieza histórica hacia el Regimiento de Granaderos a Caballo.

En 2015 se permitió el regreso del sable de San Martín al Museo Histórico Nacional, pero el nuevo decreto prioriza nuevamente el resguardo militar permanente.

En 2015 se permitió el regreso del sable de San Martín al Museo Histórico Nacional, pero el nuevo decreto prioriza nuevamente el resguardo militar permanente.

La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia indeclinable tras la decisión del Gobierno nacional de trasladar el sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo.

La medida fue oficializada mediante el Decreto 81/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa Carlos Presti. La norma establece que la histórica pieza quedará bajo custodia permanente de la unidad militar fundada por el propio Libertador, con sede en la Ciudad de Buenos Aires.

El decreto señala que el sable integra el patrimonio histórico de la Nación Argentina y fundamenta el traslado en razones de seguridad, resguardo e institucionalidad. El texto recuerda que la pieza fue donada al Estado en 1897 y que sufrió dos robos mientras se encontraba en el museo, en 1963 y 1965.

Según lo dispuesto, la entrega formal del sable se realizará este sábado en el Campo de Gloria, en San Lorenzo, Santa Fe, durante una ceremonia oficial.

Rodríguez Aguilar había asumido la conducción del Museo Histórico Nacional en agosto de 2025, luego de desempeñarse como directora nacional de Museos. Su llegada se produjo tras la salida de Gabriel Di Megio, en un contexto de reclamos por limitaciones presupuestarias.

La ahora exfuncionaria confirmó su decisión en declaraciones periodísticas, en las que vinculó el traslado a una interpretación histórica controvertida del proceso de donación del sable.

En los días previos a la renuncia se registraron reacciones en redes sociales y episodios de tensión en el museo, ubicado en Parque Lezama, según denunciaron trabajadores de la institución.

El sable corvo ya había sido trasladado en distintas oportunidades a lo largo del siglo XX. Tras los robos de la década de 1960, permaneció durante años bajo custodia del Regimiento de Granaderos, hasta que en 2015 un decreto presidencial ordenó su regreso al Museo Histórico Nacional.

Con la nueva disposición, el Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín” asumirá la responsabilidad exclusiva de vigilancia, cuidado y preservación del sable, conforme a los protocolos establecidos para bienes patrimoniales del Estado.

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