Un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados se levantó de forma abrupta tras un fuerte cruce entre el libertario Beltrán Benedit y el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez.
El diputado libertario utilizó su intervención para justificar la visita realizada en julio de 2024 a represores condenados por delitos de lesa humanidad en la cárcel de Ezeiza y negar la existencia de un genocidio en la Argentina. La situación derivó en gritos, cruces y la posterior suspensión del debate parlamentario sobre el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional orientado a las Islas Malvinas.
Cruce en el plenario de comisiones
«Acá se ha instalado la palabra genocidio, en un país donde hasta donde yo sé no hay ningún ciudadano procesado y condenado por genocidio», afirmó el diputado libertario en el recinto.
El legislador agregó que «hubo un plan de las fuerzas subversivas terroristas» y defendió el encuentro que mantuvo con Alfredo Astiz y otros emblemáticos represores detenidos señalando que «es una buena costumbre para los hombres de fe acompañar a los enfermos y visitar a los presos».
Reacción de la oposición y suspensión
Las declaraciones generaron la inmediata reacción de la bancada opositora. Germán Martínez, titular del bloque de Unión por la Patria, se levantó de su banca y respondió al legislador oficialista antes de retirarse del plenario. «Señor Presidente, me los fumé todo el día, a este pelotudo ya no me lo voy a bancar», lanzó el dirigente peronista frente a las cámaras.
El antecedente del penal de Ezeiza
El cruce reabrió la polémica originada el 11 de julio de 2024, cuando un grupo de seis diputados de La Libertad Avanza asistió a la Unidad 31 de Ezeiza para entrevistarse con represores de la última dictadura.
En aquella oportunidad, los legisladores recibieron de manos de Raúl Guglielminetti un borrador con un proyecto para otorgar prisión domiciliaria a los militares condenados por delitos de lesa-humanidad.
El hecho había provocado fracturas en el bloque oficialista y derivó en la salida de la diputada Lourdes Arrieta de LLA, quien sostuvo haber sido engañada para concurrir al penal.
Sin embargo, los pedidos de sanción presentados por la oposición contra los participantes de la visita nunca avanzaron en la Cámara baja y continúan sin resolución en la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento.
