En un contexto de crisis económica, la mano del Estado nacional es una gran ayuda para las distintas administraciones provinciales. Así es que en el primer cuatrimestre de este año, las transferencias totales de Nación a las provincias aumentaron 8,6% interanual. Ese fue el incremento en valores reales, es decir con el efecto de inflación descontando.
Ese salto engloba a los dos tipos de envíos que puede realizar el Gobierno nacional: los que se giran de manera automática, tal como lo establece el sistema de coparticipación federal, y también los discrecionales, que están sujetos a la decisión del Gobierno nacional y que permiten delinear el mapa de la sintonía política entre la Casa Rosada y los gobernadores. Los primeros crecieron 16% en promedio, y totalizaron $ 971.127 millones. En tanto, los envíos discrecionales bajaron 35%, para ubicarse en $ 90.924.000 hasta abril.
En lo que respecta a la provincia de Córdoba, las transferencias recibidas aumentaron 23,8%. Así es que la administración de Juan Schiaretti recibió en lo que va del año $ 91.136.000. De ese total recibido, $ 81.111.000 fueron recibidos en concepto de transferencias automáticas, mientras que los restantes $ 10.026.000 llegaron con los famosos giros discrecionales, lo que significó un salto del 51,8% respecto de lo recibido durante el primer cuatrimestre del año pasado.
Políticamente, el giro de estos fondos muestra la correcta relación institucional que el Gobierno nacional tiene con Schiaretti, pese a las fuertes diferencias en torno a la gestión de la pandemia.
Aunque todas las provincias vieron mejorados sus ingresos a raíz de la reactivación en la recaudación impositiva, esto no se replicó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba), jurisdicción a cargo de Horacio Rodríguez Larreta, y con quien el gobierno de Fernández tiene un fuerte enfrentamiento. Así es que en lo que va del año las transferencias automáticas que recibió Caba registraron una caída interanual del 52,5%.
