Caen drásticamente las donaciones y el Banco de Alimentos debe recortar sus entregas

Para no suspender la asistencia a los comedores, la entidad debió reducir el tamaño de las entregas y recurrir a la compra directa de mercadería.

Banco de alimentos

El Banco de Alimentos atraviesa una situación crítica en Córdoba debido a una marcada disminución en la recepción de productos y aportes económicos, tendencia que se profundizó desde el último trimestre del año pasado. La falta de stock ha obligado a la entidad a reducir el volumen de las raciones que distribuye para intentar sostener la asistencia a la creciente red de comedores comunitarios.

Según pudo relevar Canal 10, esta merma responde principalmente al impacto de la crisis económica en el consumo y a nuevos hábitos de comercialización que priorizan la venta de productos al límite de su vencimiento por sobre la donación.

El «goteo mínimo» en los supermercados

Uno de los indicadores más alarmantes de esta coyuntura se observa en las grandes superficies comerciales. Históricamente, los supermercados representaban una fuente constante de mercadería de rescate, pero en los últimos meses el flujo cayó de manera estrepitosa.

De acuerdo con los registros de la organización, se pasó de recolectar entre 10 y 15 bultos por sucursal a obtener apenas 4 o 5 por establecimiento. Este fenómeno se explica por una menor producción ante la baja demanda y por la decisión de los comercios de mantener el stock a la venta hasta el último instante posible.

El impacto de las aplicaciones de descuento

A la crisis se suma un nuevo competidor indirecto: las plataformas digitales que ofrecen alimentos próximos a expirar con rebajas de entre el 50% y el 70%.

Estas herramientas, que permiten a los consumidores finales «estirar el bolsillo», absorben productos que anteriormente se destinaban de forma directa a las donaciones del banco, dejando a la institución con un margen de maniobra mucho más acotado.

Ajustes en la logística de distribución

Frente a la escasez, la entidad debió modificar su estrategia de reparto. El objetivo actual es priorizar el alcance territorial, aunque esto signifique entregar bultos menos pesados a cada institución beneficiaria.

Los responsables del área logística explicaron la compleja decisión de «meter tijera» en los envíos: «Tratamos de darle un poco a cada uno. Por ahí el combo no sale con la cantidad de kilos que salía antes, pero la idea es que sea más reducido y que pueda alcanzar a más organizaciones».

Por otro lado, debido a que ya no ingresan de forma gratuita alimentos de alto valor nutricional, el Banco de Alimentos se ha visto forzado a comprar mercadería utilizando donaciones monetarias o excedentes circunstanciales.

Mientras tanto, la demanda social no deja de subir. Existe una lista de espera cada vez más extensa de comedores barriales que solicitan auxilio alimentario, a los cuales la organización intenta incorporar paulatinamente, siempre que los recursos lo permitan.

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