En los últimos 10 años, los barrios vulnerables en Córdoba crecieron más del doble

El crecimiento en superficie de estos asentamientos fue de 935.579 metros cuadrados, equivalente al 155%

En los últimos 10 años, los barrios vulnerables en Córdoba crecieron más del doble

El equipo del Observatorio Urbano Córdoba de la UNC tenía como objetivo detectar el grado de accesibilidad que ofrece el servicio de transporte público urbano a las personas que habitan en barrios vulnerables en la ciudad de Córdoba.

La relevancia de este análisis radica en el carácter estratégico que tienen los servicios de transporte público, ya que pueden ampliar o limitar los grados de libertad con los que cuentan quienes habitan una ciudad para acceder a diversos bienes y servicios necesarios para vivir.

Pero si bien el estudio -dirigido por Carlos Lucca y Alicia Riera-, se enfocaba en analizar eso, la investigación también detectó un crecimiento significativo de estos asentamientos.

“Tomamos el período entre 2008 y 2018. Y queda demostrado en el proyecto que hubo un crecimiento significativo en el tamaño de cada uno de estos asentamientos”, dice Lucca, director del proyecto

“Se observó un crecimiento significativo de superficie de los barrios relevados. Esto refleja la desmejoría de la situación económica, y puede observarse en las imágenes satelitales”, explica Lucca.

El crecimiento en superficie de estos asentamientos fue de 935.579 metros cuadrados, equivalente al 155% (pasó de 602.943 en 2008 a 1.538.522 en 2018). Este porcentaje tuvo en cuenta sólo el crecimiento en proyección horizontal, no en altura.

Además, la conclusión fue que los asentamientos estudiados por el equipo de investigación tienen mala accesibilidad a los medios de transporte urbano. “Si bien el rango de accesibilidad es de 500 metros, hay muy poca frecuencia y una restricción horaria para desplazarse, sumado al hecho de que las condiciones de infraestructura son malas”, remarcó el director.

Hay otros dos factores que vuelven desventajosa la accesibilidad de esas personas: uno tiene que ver con la grave deficiencia en relación a la infraestructura de los recorridos hasta las paradas, ausencia o mal estado de las veredas y calzadas, carencias de alumbrado público, escasa forestación y temas concernientes a la falta de seguridad.

“La cobertura del sistema del transporte es buena en algunos lugares, pero la infraestructura que lo acompaña no funciona. Se necesita que las paradas tengan iluminación, cuestiones asociadas a un confort, que el trayecto pueda ser accesible, además de lo relacionado con la seguridad. También hay inexistencia de veredas o de sombra en el verano”, explica Alicia Riera, codirectora de la investigación.

Y agrega: “Esa población no usa los colectivos para ir a los centros de salud porque son insuficientes en tiempo y forma. En los horarios en los que hay que ir a sacar turno, las unidades van muy llenas. Por lo tanto, la gente debe buscar a alguien que la lleve”.

Otro factor está relacionado con los paros y asambleas de las empresas de colectivos urbanos de la ciudad. Carlos Lucca señala que “afecta directamente a esta población, porque no puede pagar otra manera de transportarse”.

“Las pocas líneas de transporte, la limitada frecuencia, paros y asambleas y malas condiciones de las paradas y de los recorridos hasta ellas, ponen en desventaja a quienes ya lo están”, concluye.

El informe completo puede verse a través del link.

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