Gustavo Yankelevich habló sobre las agresiones que sufrieron sus nietos

Tras la entrevista en la que Valentín Yankelevich relató la violencia física y psicológica que sufrió junto a su hermano Franco, su abuelo habló en Intrusos y explicó por qué mantuvieron el caso en reserva durante doce años. En paralelo, un antiguo video de Cris Morena sobre un pedido de Romina Yan a su madre volvió a circular en las redes.

Gustavo Yankelevich habló sobre las agresiones que sufrieron sus nietos

Gustavo Yankelevich junto a sus nietos Franco y Valentín. El productor publicó la imagen en redes sociales para expresarles su apoyo y admiración tras el testimonio de Valentín. Foto: redes.

La violencia que Valentín Yankelevich denunció haber sufrido durante su infancia junto a su hermano Franco abrió una historia familiar que permaneció fuera del conocimiento público durante doce años. Después de que el joven relatara las agresiones físicas y psicológicas que, según su testimonio, padecieron por parte de su padre, Darío Giordano, su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, habló por primera vez sobre el caso en una entrevista con Intrusos, por América TV, y reconstruyó el proceso judicial que permitió que los hermanos quedaran bajo su cuidado.

El productor se refirió a la decisión de mantener el tema en reserva mientras se resolvía la tenencia de los chicos y confirmó los episodios que Valentín había contado en una entrevista con la periodista Tatiana Schapiro para Infobae. Allí, el joven de 23 años recordó el período posterior a la muerte de su madre, Romina Yan, en 2010, y describió la convivencia con su padre como una etapa marcada por el maltrato.

“Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida”, había expresado Valentín en esa conversación. Al recordar esas palabras durante su diálogo con Intrusos, Yankelevich se emocionó y debió interrumpir su relato. “Me estoy emocionando y me va a costar hablar”, reconoció.

El productor explicó que la familia no había hecho públicas las denuncias porque temía que la exposición mediática perjudicara el proceso judicial. “Si mediatizábamos este tema, los nenes no iban a lograr su objetivo, que era que me pudieran dar la tenencia a mí”, señaló. Según detalló, la Justicia le otorgó inicialmente el cuidado de los chicos por períodos de tres meses, durante los cuales se evaluaba su situación.

“Entonces ellos no hablaban porque a mí me dieron la tenencia por tres meses y no podían volver a su casa. Hubiera sido un desastre”, afirmó. También aclaró que el seguimiento de los profesionales era constante: “Cada tres meses a mí me monitoreaban cómo estaban los chicos. No cada tres meses, todos los días monitoreaban”.

El pedido de Franco y el relato de las agresiones

Durante la entrevista, Yankelevich reconstruyó cómo comenzó a advertir que algo no estaba bien. Según contó, Cris Morena fue quien primero le llamó la atención sobre el comportamiento de sus nietos. “La primera que notó esto fue Cris (Morena). Lo digo porque, como no está tan mencionada en la nota, pareciera que no lo hubiera notado o no hubiera actuado. Cris lo notó, y me habló a mí, me advirtió: ‘Está pasando algo raro, prestale atención a los chicos’”, relató.

A partir de esa advertencia, empezó a prestarles más atención, aunque al principio pensó que se trataba de una situación pasajera. Con el tiempo, sin embargo, los indicios se hicieron más preocupantes.

Uno de los episodios que recordó ocurrió durante un almuerzo con Franco, quien le pidió irse a vivir con él. “Me dijo: ‘Abuelo, quiero ir a vivir con vos’. Pero no me dijo que le pegaban”, contó. En lugar de plantear una mudanza definitiva, Yankelevich buscó una alternativa gradual: le propuso hablar con su padre para que pudiera quedarse una semana en su casa y evaluar cómo se sentía.

Sin embargo, según su testimonio, cuando le pidió a Darío Giordano que permitiera esa estadía, recibió una respuesta que le hizo sospechar que el problema era más grave de lo que había imaginado. “Y él me contestó: ‘De ninguna manera, yo soy el dueño. Hasta los 18 años van a hacer lo que yo quiera. No, de ninguna manera va a venir’”.

A partir de esa conversación, decidió insistir con Franco para que le explicara qué estaba ocurriendo. Fue entonces cuando, de acuerdo con el relato del productor, el adolescente le contó que su padre lo había golpeado después de enterarse de que quería pasar una semana con su abuelo.

“Me dijo: ‘Cuando papá se enteró que yo te pedí a vos de ir una semana a tu casa, me cagó a trompadas, me desmayó a golpes’”, recordó Yankelevich, quien admitió que revivir ese momento todavía le resulta difícil.

Más adelante, Valentín también comenzó a hablar de lo que sucedía en la casa. Su abuelo contó que buscó espacios para conversar con cada uno de los hermanos por separado y que ambos describían una diferencia marcada entre el comportamiento de su padre cuando había otras personas presentes y lo que ocurría puertas adentro.

“Cuando ustedes vienen a casa es una persona y cuando se van y cierran la puerta aparece el monstruo”, recordó que le decían.

La decisión de avanzar con una denuncia se precipitó después de que la madre de una amiga de Valentín se comunicara con él. La mujer había conocido parte de la situación a través de las conversaciones telefónicas de su hija con el joven. “Ahí dije: ‘Hasta acá llegamos’. No había más tiempo”, contó.

Yankelevich explicó que, a partir de entonces, comenzó a visitar a su nieto en el colegio para acompañarlo. También habló con el resto de su familia y les pidió que le permitieran conducir las gestiones. Finalmente, retiró a los chicos de la escuela con autorización de su padre y los llevó a denunciar los hechos. “Se fueron con nada, con su mochilita”, recordó.

En el procedimiento intervinieron la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema y la Defensoría Pública de Menores e Incapaces N.º 6. Según relató el productor, después de una primera resolución que permitió que los hermanos permanecieran con él durante el fin de semana, el juzgado dispuso que continuaran bajo su cuidado durante tres meses.

Entre los episodios que mencionó también recordó una observación médica que modificó su interpretación de ciertos comportamientos de Franco. El productor creía que el adolescente tenía un tic porque movía los ojos hacia arriba con frecuencia. Sin embargo, durante una entrevista con los profesionales que intervenían en el caso, una médica le explicó: “Franco no tiene un tic. Eso que está haciendo de poner los ojos en blanco es porque le pegan en la cabeza”.

El lugar de Cris Morena y la situación de Azul

En su testimonio, Yankelevich también buscó precisar el papel de Cris Morena, madre de Romina y abuela de los chicos, durante ese período. Además de haber advertido inicialmente que algo ocurría, la productora volvió a quedar en el centro de la conversación pública a raíz de la repercusión de la entrevista de Valentín.

El productor también se refirió a Azul, la hermana menor de Franco y Valentín. Según explicó, los profesionales que intervenían en el caso consideraban conveniente que los tres hermanos vivieran juntos, pero él pidió que la niña permaneciera con su padre. “Azul tenía seis años. Yo les pedí por favor que se quede con él, porque él nunca le había pegado a Azul”, sostuvo.

Al explicar por qué decidió hablar públicamente después de tantos años, Yankelevich insistió en que su prioridad había sido preservar a sus nietos y evitar que la exposición interfiriera en la resolución judicial. También buscó que el relato sirviera para que otras familias supieran que existen organismos a los que pueden acudir ante situaciones de violencia.

“Estos son mis nietos, existen. No estamos hablando de ficción”, afirmó durante la entrevista. Y agregó: “Los chicos piden a gritos que los escuchen”.

El mensaje de Gustavo y un video de Cris Morena que volvió a circular

La entrevista en Infobae también tuvo repercusiones en las redes sociales, donde el testimonio de Valentín recibió mensajes de apoyo y reavivó el interés por distintos episodios de la historia familiar. En ese contexto, Gustavo Yankelevich publicó una carta dirigida a sus nietos Franco y Valentín, en la que destacó la fortaleza que demostraron para salir adelante.

“Por haber pasado por lo que pasaron, por haber sufrido lo que sufrieron, por lo que lucharon para salir adelante y por sentir que la vida vale la pena vivirla….. tienen toda mi admiración. Los amo!”, escribió el productor en Instagram, donde etiquetó a ambos jóvenes. La publicación recibió comentarios de figuras del espectáculo, entre ellas Yanina Latorre, Nico Vázquez, Darío Barassi, Santi Talledo, Mery del Cerro, Rochi Igarzabal, Jimena Barón, Marley y Flor de la V.

En paralelo, volvió a viralizarse una entrevista que Cris Morena había dado en Morfi, Todos a la mesa, de Telefe, durante una conversación con Damián De Santo. En aquel reportaje, la productora había recordado un pedido que le hizo su hija Romina poco antes de su muerte, en septiembre de 2010.

Según relató entonces, Romina le había pedido que se llevara a sus hijos, aunque Cris inicialmente le explicó que estaba terminando sus compromisos laborales y que no podía hacerlo en ese momento. La joven insistió y, antes de que su madre se fuera, la señaló y le hizo una petición que cobró otra dimensión a partir de las denuncias conocidas ahora.

“Cuida a mis hijos”, recordó Cris que le dijo Romina.

La productora también evocó un mensaje que recibió de su hija al día siguiente, después de que se quedara con los chicos: “Mamá, me levanté a las 4 de la mañana, me fui al espejo, me miré y me di cuenta de que cada vez soy más parecida a vos; por eso siempre vuelvo a vos”.

La circulación de ese fragmento coincidió con la difusión del testimonio de Valentín y con las declaraciones de su abuelo. El video corresponde a una conversación anterior y no constituye por sí mismo una prueba sobre las agresiones denunciadas, pero su reaparición sumó otro elemento a la repercusión pública de la historia familiar.

En la entrevista con Infobae, Valentín también habló del lugar que ocupó su abuelo en su recuperación, de cómo lo alentó a comenzar a correr y de la vida que pudo construir después de aquella etapa. Además, dejó en claro que hay aspectos de la historia sobre los que prefiere no hablar. Hoy, a los 23 años, asegura que es feliz y busca que su testimonio sirva para que otros chicos que atraviesan situaciones similares se animen a contarlas y recurran a un adulto de confianza. La entrevista completa, en el siguiente video.

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