La 70° Fiesta Nacional del Trigo en la ciudad de Leones vivió una de sus jornadas más multitudinarias este sábado, convocando a unas 12.000 personas. En medio de un despliegue que superó la asistencia de la noche de apertura, un cartel blanco sostenido por una vecina de Bell Ville logró captar la atención de los presentes y las redes sociales: “Con mi hermano desde el cielo, hoy cumpliendo nuestro sueño”.
En diálogo con Hoy Día Córdoba, Camila Caratozzolo desandó el camino de amor y resiliencia que se hallaba tras ese mensaje. Asistió al festival para honrar la memoria de su hermano, Sebastián Ezequiel Caratozzolo, fallecido el 5 de abril de 2019 a los 17 años.
El número central de la noche estuvo a cargo de Airbag, banda que subió al escenario a las 23. Aunque la presentación estaba prevista para una duración menor, el fervor del público llevó a que el show se extendiera durante dos horas y media, finalizando treinta minutos después de lo programado originalmente.
Para Camila, cada minuto de esa presentación fue una conexión directa con Eze. Su hermano era un apasionado de la música. Era fanático de Michael Jackson, seguía a Tan Biónica, admiraba a Lali Espósito y disfrutaba especialmente de Airbag. Su tema preferido era «Noches de insomnio», debido a la estética del videoclip que incluía a un payaso similar al Guasón, personaje que él amaba profundamente.
La historia de Eze fue una de resiliencia. Aunque nació sin complicaciones aparentes, a los 8 años se le diagnosticó lipofuscinosis evolutiva, una enfermedad neurodegenerativa que durante diez años fue atrofiando sus músculos y afectando funciones vitales como sus pulmones.
Camila recuerda que, a pesar de la dureza del proceso, su hermano nunca se rindió: «Siempre salía de una operación con una sonrisa y con más ganas de vivir». La lucha llegó a su fin cuando sus padres tuvieron que tomar la difícil decisión de dejarlo partir debido a que su cuerpo estaba agotado, aunque «su corazón era joven».
Desde su partida, Camila asegura que Eze se manifiesta de maneras «mágicas». En una ocasión, durante un show de Chano en el Quality Espacio, notó que, a pesar de estar el lugar lleno, la silla al lado de ella permaneció vacía durante todo el concierto. También guarda un video donde en una grabación de su madre, se llega a escuchar con claridad la voz de su hermano diciendo «Mami».
Hoy, Camila continúa su vida profesional y personal sintiendo que su hermano la guía en cada decisión. Sigue asistiendo a recitales de Tan Biónica y de Airbag con carteles que lo nombran y lo traen al presente. Para ella, aunque haya quedado “solita acá en la tierra”, Ezequiel está en cada remera de River Plate, en la música y en cada paso que decide dar.
El próximo 5 de abril se cumplirán siete años de la partida de Ezequiel. Para Camila, el tiempo no diluyó ni un poco el vínculo, sino que por momentos lo trasladó a los escenarios: allí, cada estribillo de Airbag o Tan Biónica se convierte en el lenguaje con el que ambos siguen conversando. El mensaje de Camila nos recuerda aquellas historias personales que encuentran en la música un puente para atravesar la ausencia.
