Jurados populares: la experiencia en primera persona

No todos conocemos a alguien que haya tenido que cumplir este rol. Por eso, presentamos el testimonio sobre cómo se vive la participación ciudadana en los juicios de Córdoba.

Jurados populares

(Foto: Poder Judicial de la Provincia de Córdoba)

La mayoría de las veces, al escuchar hablar de un jurado popular, solemos asociarlo con películas o series policiales norteamericanas. Sin embargo, desde hace décadas en la provincia de Córdoba se realizan juicios con la intervención directa de la ciudadanía. Sin ir más lejos, actualmente se desarrolla un proceso de este tipo para juzgar a los tres adultos acusados por el asesinato de Sebastián Villarreal.

Ante la curiosidad que genera este sistema, Hoy Día Córdoba entrevistó a una persona que participó como jurado popular en un caso ocurrido tiempo atrás. Su testimonio permite ofrecer un panorama general sobre lo que implica asistir al Poder Judicial. Para preservar su anonimato, la llamaremos “Jurada”.

Cómo se llega a este rol

Jurada contó que un día recibió una carta en el domicilio que figuraba en su DNI, en la que se le informaba que había sido convocada para integrar un jurado por cumplir con los requisitos establecidos. Una vez notificada del carácter obligatorio de su participación y tras completar un formulario, fue citada a una primera entrevista en una sede del Poder Judicial. Le explicaron que la lista de nombres surgió a partir de un padrón que fue sometido a sorteo (muy similar al llamado de presidentes de mesa). Además, a todos los citados se les aclaró que en caso de tener trabajo registrado, las ausencias estaban justificadas, mientras que quienes trabajaban de manera informal debían asistir de todos modos. Las únicas causales de excusación eran acreditar tener personas a cargo que no pudieran quedar solas.

En una segunda instancia participaron los abogados defensores y querellantes, quienes realizaron un nuevo proceso de selección. En ese momento se explicó el funcionamiento del juicio y se hicieron preguntas para determinar posibles parcialidades, como vínculos personales, laborales o formativos con el caso. También se brindaron datos generales del hecho para excluir a quienes tuvieran alguna relación directa o indirecta.

Superado ese proceso, se designaron los jurados titulares, los únicos con derecho a voto, y los suplentes. Cabe destacar que existen incompatibilidades para ejercer el rol, que pueden consultarse en la normativa vigente.

El día a día de un jurado popular

En el caso de Jurada, el proceso se extendió durante aproximadamente un mes. En las primeras semanas asistía una vez por semana, mientras que la última fue de lunes a viernes. De 8 a 13 horas, los ciudadanos seleccionados participaron de las audiencias, conocieron las pruebas y escucharon los testimonios. Uno de los pedidos fue no hablar del caso con personas externas ni investigar por cuenta propia, para no condicionar el juicio y decidir únicamente en base a lo expuesto en las audiencias.

“Después de cada instancia íbamos a un cuarto. No teníamos contacto con los abogados ni con nadie; estábamos solo los jurados, y nos habían pedido que no debatiéramos antes”, recordó. El intercambio se dio recién en la deliberación final, donde se definió la sentencia. “En nuestro caso la votación no fue unánime: hubo quienes consideraban culpable a la persona y otros que no”, explicó.

Para el Poder Judicial el juicio con jurados es un medio real de participación
ciudadana y democratización de la Justicia.

Más allá del fallo, Jurada señaló que el objetivo del sistema es que “la ciudadanía escuche las evidencias y, desde su conocimiento social, pueda concluir si la persona juzgada cometió o no el delito”.

En cuanto a la retribución, se otorgó un bono para gastos de traslado y alojamiento, en el caso de jurados del interior, además de un refrigerio. Sobre esto, recordó una anécdota: “Después de esa experiencia odié los alfajores de arroz. Era lo que nos daban como algo nutritivo y nos dieron muchos. Estuve un mes comiendo eso”.

Jurada destacó como aprendizaje la importancia de la participación ciudadana, aun sin formación jurídica: “En el debate final noté que cada persona sacó conclusiones en base al recorrido, a las sensaciones, a la moral y a su propia construcción previa”. Cabe mencionar que ella fue la encargada de decirle a los jueces el resultado de los votos, pero sin revelar las identidades de cada uno. Luego de esta experiencia, ella decidió inscribirse nuevamente, aunque aún no volvió a ser convocada.

El sistema de juicio “mixto”

La incorporación de jurados populares en la provincia comenzó en 1998. En ese entonces, dos ciudadanos acompañaban a tres jueces técnicos en casos puntuales y a pedido de las partes. En 2005 comenzó a regir la Ley Provincial N° 9182, que regula el juicio con jurados “mixtos”, integrado por 12 jurados populares (ocho titulares y cuatro suplentes)  junto a tres magistrados técnicos.

Según la Justicia de Córdoba, este mecanismo es “un medio real de participación ciudadana y democratización de la Justicia”. En la misma línea, Jurada sostuvo que también busca legitimar los procesos judiciales y acercarlos a la sociedad.

Recientemente, el Poder Judicial informó que durante 2025 se realizaron 73 juicios con jurados, con la participación de 930 ciudadanos. Para este año están previstos 115 nuevos procesos, aunque se aclaró que algunos podrían resolverse mediante juicios abreviados, prescindiendo de la intervención del jurado popular.

 

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