La necesidad de acceder a múltiples empleos se consolidó como una realidad estructural para el sector docente en Argentina. Esta tendencia, denominada pluriempleo, se manifiesta en casos de educadores que, además de sus horas frente al aula, deben realizar tareas informales como repartos o ventas de diversos productos para afrontar el costo de vida y los aumentos de servicios.
Este escenario tiene un correlato directo en historias como la de Mirian, una docente cordobesa de nivel inicial que personifica el avance del pluriempleo de subsistencia. Trabaja durante el turno mañana en el Jardín José Aguirre Cámara y por la tarde en el IPEM 39 Don Bosco, pero denuncia que incluso con dos cargos docentes sus ingresos resultan insuficientes para cubrir sus necesidades básicas ante los constantes aumentos de tarifas.
Para complementar su salario, debe realizar tareas extra como repartidora y dedicarse a la venta de plantas y lencería, una realidad que, según afirma, comparten muchos de sus colegas que realizan «malabares» para llegar a fin de mes. Ante esta situación, las bases docentes sostienen que se requiere una recomposición cercana al 40% para lograr equiparar el impacto de la inflación.
En la provincia de Córdoba, esta situación enmarca la actual negociación paritaria entre el Gobierno y la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC). El Ejecutivo formalizó el pasado 26 de marzo una propuesta con vigencia hasta enero de 2027 que contempla un incremento promedio del 10,3% para el bimestre febrero-marzo, incluyendo un recupero del 5,3% del poder adquisitivo.
El esquema propuesto establece que, a partir de abril, los salarios se actualicen mensualmente de manera remunerativa y acumulativa siguiendo el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Bajo estas condiciones, un maestro sin antigüedad percibiría 1.088.493 pesos en marzo, mientras que un profesor con 30 horas cátedra sin antigüedad alcanzaría los 1.509.381 pesos y un director de nivel secundario llegaría a 2.376.687 pesos.
No obstante, la oferta generó visiones encontradas dentro del ámbito gremial. Desde sectores de la conducción de UEPC se cuestiona que la recomposición incluya sumas no remunerativas, como un bono de 50.000 pesos y el incremento del 92% en la Compensación FONID, argumentando que estos montos no se acercan a la cobertura total de la canasta familiar.
A esto se suma el malestar provocado por la aplicación de descuentos por días de paro en los recibos de sueldo de marzo. Los montos descontados por esos ítems a cada docente son disímiles ya que son dependen de gran cantidad de factores como la cantidad de horas que trabajan en los días de paro, la antigüedad, la cantidad de cargos, entre otros, por lo cual consignaron descuentos desde $ 5.000 hasta $ 180.000.
Los docentes señalaron que, en muchos casos, los descuentos aplicados por participar en asambleas o adherirse a días de paro superan el monto que percibirían con la propuesta de aumento.
La resolución del conflicto se encuentra en una etapa decisiva. Tras la realización de asambleas escolares y departamentales durante el inicio de esta semana, la Asamblea Provincial resolutiva se reunirá este miércoles 1 de abril. En dicha instancia, los delegados departamentales definirán si la propuesta del Gobierno es aceptada o si el gremio iniciará nuevas medidas de fuerza ante la demanda de una recomposición que, según las bases docentes, debería aproximarse al 40% para equiparar la inflación acumulada.
