Un estudio de la UNC destaca «vaivenes» en los micromachismos

El proyecto propuso un espacio de reflexión para varones

Un estudio de la UNC destaca "vaivenes" en los micromachismos

Taller de abordaje de masculinidades.

Un equipo de investigación del Conicet y la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) aborda el tema de la “masculinidad hegemónica”, a partir del trabajo que desde 2020 sostienen con grupos de varones que residen en Córdoba, Buenos Aires, La Pampa, México, Venezuela y Colombia.

Durante los encuentros realizados bajo la forma de talleres, estos varones se permiten reflexionar acerca de los privilegios y las violencias de género “de baja intensidad” o “micromachismos” que ejercen cotidianamente, informaron desde la UNC.

En esos talleres, los investigadores advirtieron “una permanente oscilación y vaivén entre modelos masculinos tradicionales, y otros que comienzan a cuestionar algunos supuestos naturalizados sobre qué es ser varón y cuáles son sus implicancias”.

“Cada vez comienzan a haber más varones que intentan posicionarse en otros lugares, sobre todo en relación a cómo ejercer una paternidad más presente para sus hijas e hijos. Pero eso no impacta -por eso decimos que va en un permanente vaivén- en relación a asumir tareas domésticas y de cuidado en los hogares. Ese sigue siendo un trabajo que los propios varones reconocen que prácticamente no hacen, en comparación a sus compañeras”, explicó Gabriela Bard Wigdor, directora del proyecto “Descolonizar la masculinidad: feminismos para cuestionar privilegios y violencias heteropatriarcales” en el marco del cual se desarrollan estos talleres.

Bard Wigdor: “Hay más varones que intentan posicionarse en otros lugares, sobre todo en relación a cómo ejercer una paternidad”

De los encuentros también surge que estas masculinidades emergentes “pueden despegarse de machismos cotidianos”, pero “lo que tiene que ver con cuestiones más estructurales de la desigualdad y posiciones de poder, eso cuesta mucho más pensarlo, e incluso poder discutirlo”, destacó la investigadora.

Como ejemplos de esos “temas difíciles de abordar” Bard Wigdor menciona el hecho de que ellos ganen más dinero por el mismo trabajo, o que las mujeres dediquen más tiempo a las tareas del cuidado y domésticas a nivel estructural, tengan menos tiempo para el ocio y el cuidado del propio cuerpo, no puedan circular en ciudades libres y seguras para ellas, o continúen sufriendo abusos y violaciones sexuales.

Los encuentros grupales se hicieron de manera virtual durante la etapa de aislamiento de la pandemia, y presencial luego. En ellos participaron cuarenta varones de distintas edades y sectores socioeconómicos, étnicos y religiosos.

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